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Por qué tenés que ver «CHEF» (la película)

Por qué tenés que ver "Chef", la películaCreo que no vi ninguna película en los últimos 5 años que pegue más con el espíritu de este blog (y por ende con todo lo que me gusta, lo que sueño, lo que me da placer ver, leer, escuchar, y hacer) que «Chef«.

Así que si estás leyendo esto, dejame darte un consejo: Tenés que verla.

Y no (sólo) por Scarlet Johansson, Sofía Vergara, Robert Downey Jr., Jon Favreau (que la protagoniza, la escribió y la dirige), o Dustin Hoffman.

La tenés que ver por varias cosas más.

Yo la vi hace ya como medio año (hoy la recordé por un muy buen post en Medium) y en el medio se la recomendé a muchísimas personas. Ni una volvió a reclamarme nada, y la gran mayoría me agradeció por el dato después de verla. Si no la viste y te tienta, está en Netflix.

Acá tenés un trailer subtitulado:

La película gira superficialmente sobre el tema de la comida, su industria, y las redes sociales. Pero en el fondo es un grito hasta quedarse afónico a los sueños, a dejar la comodidad y la rutina, y a abrazar la vida que EN REALIDAD querés vivir y no te estás animando a probar.

Vuelve todo el tiempo sobre la idea de que el mundo necesita más gente que ame lo que hace (que no necesariamente significa vivir la vida fácil o no esforzarse, de hecho, casi siempre significa todo lo contrario), sobre la idea de hacer las cosas que te apasionan, y hasta sobre no traicionar lo que considerás un trabajo de excelencia sólo para vender o encajar.

Muestra lo complicado que es a veces empezar de cero (sobre todo después de haber formado una carrera o una vida que notaste que estaba alejada de lo que más soñás hacer), lo difícil pero necesario que es hacer las cosas bien incluso cuando nadie está mirando, y lo fundamental para tener real éxito que es ponerle corazón al trabajo de todos los días (porque si vamos a trabajar miles y miles de horas durante toda nuestra vida, mejor hacer algo que tenga sentido para nosotros también).

Es una película inspiradora y motivadora en mil sentidos. A mi (que ya conté que de chiquito prendí fuego el techo de mi casa haciendo milanesas) me dio hasta ganas de cocinar bien (y ni hablar de comprarme un «food truck»). Porque cuando ves a alguien que hace lo que le apasiona y lo hace con talento, hasta te parece fácil lo que está haciendo. Y te da ganas, te mueve a hacerlo a vos también.

El food truck de Chef

Es una película que, en medio de tanto furor por la autoayuda, tiene mil conceptos tan trillados como fundamentales. Mil cosas que a veces por no sonar cursis no queremos decir así, pero que al verlas en acción volvemos a entender que TIENEN que decirse.

En un mundo superficial, de apariencias, de actuaciones, es genial además ver lo que consigue el protagonista con su naturalidad, con su transparencia. Es como se muestra y se muestra como es. No está en una pose, no la necesita, no entendería por qué adoptarla. Es un personaje que no vende un personaje.

Es una película que, además y entre paréntesis, podría re-educar a cientos de marcas, artistas, y hasta políticos sobre cómo darse a conocer en la época de internet. Hay multinacionales diciendo cosas como «te entendemos», «sabemos lo que querés», «te conocemos». Políticos haciendo mamarrachos en sus campañas para conseguir «ser virales». Porque a eso los acostumbramos, porque hicimos que eso les funcione. Vender cosas que no son y estudiar cómo «mostrarse naturales».

Y en medio de eso, una historia sobre un personaje que muestra el otro lado: la naturalidad de mostrarte como sos, de vivir y mostrar honestidad en lo privado y en lo público, y de no comprar una pose que intente agradar a todos (incluso aunque tiene en cuenta que son necesarias las críticas a favor y caer bien entre sus clientes).

Pero al margen de esos detalles, es una película que hay que ver para volver a avivar esa llama de la pasión que todos tenemos en algún área de nuestra vida. Vale la pena verla nada más por lo motivado e inspirado que quedás una vez que termina.

En mi opinión (que no digo que sea calificada, pero es mía) la película muestra que es prácticamente imposible fracasar en la vida si hacemos lo que amamos y lo hacemos con pasión.

No todo va a salir bien, y sí, va a haber muchos revéses. Pero la pasión tiene una sinceridad, una transparencia, y un empuje que hace que incluso lo que nos sale mal sea ideal como parte del plan. Incluso lo que no resulta, si no bajamos los brazos y seguimos poniendo esa pasión en el día a día, significa un éxito a largo plazo.

Y «Chef» grafica eso de una manera impecable. Y (hablando mal y pronto) te deja manija para resetear la vida, repensar las prioridades, y empezar hoy a hacer cosas que realmente te acerquen a la vida que soñás.

Sólo por eso, es NECESARIO verla (y repasarla cada tanto).

4 comentarios

  1. La vi hace un tiempo, me pareció de lo mejor del año en cine en general (estaba tranquilamente para los oscar y todo). Sacando que me gusta cocinar, y ver las cosas que preparan (sobre todo esa carnecita braseada durante largas horas que uno mira y se deshace y chorrea jugos dignos de la mejor empapada en el mejor pan para entrarle hasta explotar en tantos pedacitos como atomos tenga el cuerpo… o sea, me fui a la mierda. Ya vuelvo) te dan ideas sobre lo fácil que es preparar algo tan simple como rico, está muy bien contada la historia, los personajes y las situaciones son tremendamente reales (cosa que raramente pasa en jolivud).
    Por otra parte, y otro tema que me gustó mucho (y que también es rarísimo en jolivuv) es que no necesariamente existe el bueno y el malo, como se cansan de explotar en TODAS las películas. El crítico está metido en un personaje de lo que la gente quiere ver o leer (y él lo sabe), queda clarisimo al final (SPOILER ALERT!!! (?) ) donde va a comer al camión y le pide disculpas al chef explicandole que no sabía que el primer tuit no tendría que haber sido público. Al final termina de inversor y todos amigos! y no porque se haya arrepentido por la bondad y magnanimidad del héroe culinario (??), sinó porque a veces la vida te pone en situaciones que no se resuelven como deberían (era por abajo, Palacio…), pero esto no implica que necesariamente existen si o si los dos extremos, el bien o el mal, el ying o el yang (???).
    O sea, a diferencia del esquema tradicional del cine donde hay un bueno y un malo, aca hay un protagonista, pero el antagonista no es el típico resentido con la vida que desborda maldad por todos sus poros solo por diversión, sinó que es la vida misma. Las cosas nunca son fáciles, sobre todo cuando uno decide hacer lo que le gusta a pesar de no querer ocupar el lugar en el que lo encasilla la sociedad, tener un trabajo, bancarse un horario y todo solamente para cobrar un sueldo con el que vivir… pero si se tiene ganas evidentemente se puede vivir de lo que a uno le gusta. Es cuestión de intentarlo, y con ganas.

    En fin, ya me deliré mucho. La radio está buenísima, saludos a mi mamá y a mi papá que me están mirando.
    (???????)

    Me fui.
    (Si, estoy quemado… esas cosas no mejoran con el tiempo…)

  2. El comentario tomó más ramales que la línea 60! MUY bueno! 😛

    No me había parado a pensar en el tema del protagonista/antagonista-no-enemigo. Me gusta!

    Y comparto que la película es de lo mejor que vi últimamente! Y lo es desde una simpleza que hace que me guste el doble!

  3. Es que es asi, cuando me pongo a hablar boludeces termino en cualquier lado 😛

  4. majo

    Linda pelicula, te deja esa sensación de que justo eso que pensabas era lo peor que te puede pasar, es solo un giro a tu vida. No se si en la vida real las oportunidades aparecen de esa forma pero si que no se debe bajar los brazos si se espera mejorar.

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