Saltar al contenido

Etiqueta: pensamientos

15 minutes of shame: el ¿placer? de cancelar gente

Hace unos meses me preguntaba en este mismo espacio si sirve de algo cancelar personas. Y es que cada vez que repito el concepto de «cancelar a una persona» (cuando no lo estoy diciendo en broma, que es la gran mayoría de los casos), me genera algo feo adentro.

Este nuevo documental de HBO MAX llamado «15 minutes of shame«, que está producido por Monica Lewinsky (que algo sabe sobre eso de ser públicamente humillada por algún tema propio) y dirigido por Max Joseph (que por ahí conozcas por Catfish, pero que tiene otras cosas geniales que te recomiendo ver, como su espectacular video sobre librerías y cómo leer más)… decía, este documental hecho por esta gente aborda un poco este asunto de la cultura de la cancelación y la humillación pública en el mundo de internet.

A veces hay motivos para tanto enojo y linchamiento público, a veces ni siquiera eso (creímos que había un motivo que al final no era). A veces, incluso teniendo la razón, la «voz popular» se exacerba demasiado al nivel de ensañarse con una persona y arruinarle la vida. Y a veces ni siquiera se trata de la «voz popular», sino de bots, trolls, o demás asuntos.

El documental (que dura una hora y media y se puede encontrar subtitulado en la plataforma HBO MAX) aborda esos asuntos, consulta profesionales, nos ayuda a ver desde la mirada de algunas víctimas, y al menos apunta a repensar esta idea, nuestra participación en esas mareas, y a volver a analizar de cero el asunto de la empatía.

Por lo menos para cuando estás en la duda de si retomar esa serie que no tenés claro por qué seguís viendo, recomiendo darle una mirada (y sobre todo una pensada).

Deja un comentario

Héroes anónimos: Lo que ganás por hacer las cosas bien

En un momento del mundo en el que lo que más importa es ser más productivo, generar más para mi, ascender en alguna «escala social» y tener mayor retorno de cada una de mis inversiones (en el que, por ende, comemos sentados en la computadora en la que trabajamos, o buscamos como sea optimizar cada segundo para tener alguna ganancia), me gustó esta idea de una compañía de seguros tailandesa para una de sus publicidades.

Ellos dicen:

«¿Alguna vez te preguntaste qué necesitamos realmente en la vida? ¿O por qué algunas personas que tienen tanto dinero… todavía no están contentas? Este video no es la respuesta, pero puede ser un buen punto de partida para que hagas algo… y empieces a buscar la respuesta por tu cuenta.»

El video es de Thai Life Insurance, y como es de 2014 tiene ya más de 105 millones de visualizaciones en su versión original. Pero además, y es lo que más me apena, estaba acompañado de una campaña con un sitio web en el que la gente contaba «historias de bondad» como las del spot, pero ahora ya está dado de baja.

Sea como sea, en un mundo tan individualista y egocéntrico como está hoy (casi con seguridad podría decir que no importa cuándo leas esto), está bueno volver a refrescar estas joyitas. Volver a animar a los que hacen el bien mientras todo explota alrededor y por ahí estén un poco cansados de no ver resultados en el mundo exterior.

Sigamos un poquito más, que nuestro pequeño aporte, suma. Transforma. Mejora. Y también inspira.

Deja un comentario

En tu vida… ¿De qué te arrepentís?

Alguien tuvo la genial idea de poner una pizarra en un parque del centro de Manhattan, Nueva York, con la consigna: «Escribí tu mayor arrepentimiento«. La dejaron un día entero y a mano quedaron las tizas, para que la gente responda.

La sorpresa (que ya no debería serlo tanto) fue lo que todas esas respuestas (de gente muy diferente entre sí) tenían en común.

Ya en su momento lo dijo Mark Twain, y acá vimos (para el que se quede manija y ande necesitando un empujoncito más con este tema de los sueños y los arrepentimientos) una infografía con las 10 cosas de las que la gente más se arrepiente antes de morir.

Este es un buen momento para que este no sea otro «video emocionante de YouTube» y realmente sirva de disparador para cambiar nuestra actitud con respecto a la vida.

Hacer más, disfrutar más, animarse a más, y no dejar que los sueños se transformen en cargas de arrepentimiento a futuro

1 comentario

Haruki Murakami

«Y una vez que la tormenta termine, no recordarás cómo lo lograste, cómo sobreviviste. Ni siquiera estarás seguro si la tormenta ha terminado realmente. Pero una cosa sí es segura. Cuando salgas de esa tormenta, no serás la misma persona que entró en ella. De eso se trata esta tormenta.»»

Deja un comentario

Enamorate de la práctica

El otro día fui a ver la despedida de Diego Milito, un ídolo de Racing dentro y fuera de la cancha. Con el estadio lleno coreando su nombre, banderas para la ocasión, lágrimas, saludos, admiración y reconocimiento de jugadores, técnicos y de clubes enteros de todas partes del mundo, de todo.

Ya lo había disfrutado jugando y hoy veía a los hinchas, compañeros y «adversarios» reconocerle todo lo que consiguió..

Y en medio de todos esos homenajes, me puse a pensar en todo eso que no vi. Las horas de entrenamiento, de pegarle a la misma pelota, para el mismo lado, tratando de que entre de la misma manera. Los viajes de madrugada, las noches en pensiones del club, las derrotas, los malos momentos, los problemas, el sufrimiento, los tragos amargos, las pretemporadas.

Estuve viendo (y disfrutando) las flores, pero no fui testigo de las raíces que le dieron cabida a esas flores. No vi el sacrificio, la disciplina, el esfuerzo. Digamos que de toda su carrera por ahí me haya perdido lo más importante…

Y pensando en eso llegué a la conclusión de que es a través de esa parte, de esas raíces, de todo ese sacrificio que no vi, que él consiguió todo lo que sí vi. De otra manera hubiera sido imposible.

Hasta Maradona, Messi, Jordan, Ginobili, Federer o Bolt entrenan todos los días. Varios de ellos más duro que todos los demás atletas de sus disciplinas. Incluso los grandes escritores de la historia cuentan cómo mantenían una rutina fija, escribiendo horas para conseguir, cada tanto, algún resultado decente.

No vas a ver en ninguna biografía decir que «cuando quería lanzar una gran novela, el autor pasaba por su Starbucks de cabecera, pedía su café, abría su computadora mirando al horizonte por un gran ventanal que daba a la playa (que se iluminaba con el atardecer), y en medio de ese paisaje ideal, en 4 o 5 horas escribía su mayor éxito. Y así repetía una vez cada 2 o 3 años».

No. En serio que no.

Vas a ver grandes atletas llegando antes y yéndose del entrenamiento más tarde que todos sus compañeros. Vas a ver escritores que sufrieron al escribir al nivel de odiar/amar esa práctica, que se sientan casi religiosamente frente a la computadora a probar escribir cosas que puedan llegar a servir en algún momento. Vas a ver músicos que todos los días ensayan hasta el hartazgo las escalas, pasajes, canciones, y sólos que tocaron siempre. A ver artistas que repiten sus rutinas todos los días, buscando naturalizarlas o mejorarlas en todo lo posible. Porque así es como se hicieron grandes.

Porque la única manera de aprender es practicando. La única manera de mejorar, es entrenando. La única manera de avanzar, de mejorar tiempos, técnicas, formas, resultados, es esa práctica llena de esfuerzo y de disciplina.

Enamorarse de los resultados te lleva a estancarte. Y, sobre todo, a disfrutar sólo algunos momentos de una carrera de años (por ahí algunas finales, algunos goles, algún libro, algún caso ganado, alguna operación, algunos ratitos puntuales del camino).

Enamorarte de la práctica te lleva a disfrutar cada mínima parte del proceso. Incluso esas que cuestan, que duelen, que se sufren. Te va a ayudar a lograr esa situación de odio-pero-amor con eso que tanto te cuesta por momentos. Enamorarte de la práctica te va a hacer ser cada día un poco más grande. Un paso más, un tiro mejor.

Si querés aprender, mejorar, vivir mejor, disfrutar, avanzar, y darle un propósito al desarrollo de esa capacidad que trajiste con vos, enamorate de la práctica.

7 comentarios