A lo largo de la historia se cuentan de a millones las palabras dichas sobre «el arte de la seducción«, o enfocadas en cómo tiene que hacer uno para conseguir pareja.

Qué tiene decir, cómo se tiene que parar, qué tiene que vestir, o hasta qué le tiene que gustar a alguien para encontrar a esa media naranja (aunque algunos vienen dandole duro a la Vitamina C exprimiendo naranjas a lo pavote).

Se han creado escuelas, congresos, charlas, grupos de autoayuda, libros, seminarios, encuentros, viajes especiales, salas de chat, encuentros de 7 minutos, películas (que lo diga Albert Brennaman sino), aplicaciones para teléfonos, sitios web, portales, Facebook, se ha recurrido a volantes en la vía pública (otro ejemplo), marketing callejerode todo se ha hecho en pos del encuentro de la pareja ideal.

Pero bien: Según una para nada despreciable teoría de Topline, «Con abrir la boca alcanza«. 😛

Así es como algunos valientes muchachos que simplemente se animaron al primer paso, conquistan explicando «cómo se hace la arroba», cuánta carne por persona se calcula en un asado, o hasta la naturaleza arbólica del bonsai. 😛

¿Será así tan fácil como parece, che?. Acordate entonces: ALT+64. 😛