Playa Tragos

Nota: Las imágenes existen solo a modo ilustrativo. No tienen ningún tipo de parecido con la realidad. Solo en la cabeza y las ganas. Qué lindo sería.

Estoy sentado en el primer piso (balconcito de madera) de un barcito que da al mar. Tomando un licuadito de banana con unas medialunas de manteca copadas. El solcito lindo cae liviano mientras escribo en el blog simpáticamente y ya veo a lo lejos la parrillita en la que quiero almorzar.

Me vine para la costa con el dolor de muela todavía en mano y con la mochila llena de calmantes y antibióticos (todos recetados por la dentista, vale aclarar… niños, no prueben ésto en sus casas), pero si uno quería un 2011 más aventurero, viajador y copado, claramente no podía arrancarlo quedandose en casa por un dolor de muela, no importa cuán fuerte fuera.

Estoy en Santa Teresita, no es que me fui a Hawaii o a Fiji como sueño desde hace años, pero estoy en otro de esos momentos en los que siento que estoy exactamente en el lugar y en el tiempo en el que quiero estar. Como una situación feliz. Un «Momento Puchaquevalelapenaestarvivo» (como hace 4 meses, pero en uno de los destinos opuestos a nivel glamour).

Igualmente, como soy un amor de tipo, estoy tratando de despertarme relativamente temprano para venir todos los días al barcito de Honorio (espectacular nombre para un bar en la costa) a seguir actualizando el blog como se debe. Como para que ustedes tengan alguna alternativa (aunque sea ínfima) a Gran Hermano y esas paparruchadas que miran.

Si tardo un poco más, actualizo un poco menos, o si los posts no logran tener el vuelo poético que acostumbran (???), sabrán entender. Un licuado de banana con leche a $18 me dejó pensando en la vida, el capitalismo y todos sus males, no mucho en los Claromecopantes, y demás.

Si alguno está por Santa Teresita en éstos días (hasta el 10 seguro) me avisa y nos encontramos en la playa. El Viernes 14 de Enero voy a estar en Mar del Plata para un evento recontra cool en Arena Beach. Así que si alguno está por allá para esa fecha, me cuenta también. 🙂