Aclaración de ante mano: Hace un ratito estoy pensando si escribir posts así o no, si ponerle ese título o no, y demás. Porque contar de todo el tema del viaje a Nueva York puede sonar pedante, estrellita, o hasta que uno cuenta para presumir. Por ahí alguien que no me conoce puede creer eso, o puede mal interpretar algún comentario o chiste, y demás.

Pero en éste blog siempre conté mi vida, y la conté como me salía. Preocupandome sólo lo necesario por el que lee, y preocupandome más por transmitir lo que quiero. En su momento hice viajes a Chaco, a la costa, campamentos, pasaron cosas buenas, malas, y neutras. Y las conté todas.

Hoy me pasa éste viaje buenísimo, y no contarlo no sería justo ni conmigo, ni con el que disfruta con buena onda que escriba eso en éste blog. Así que al que cree que me interesa enrostrar o hacerme la estrellita, le cuento que no es así. Y si lo sigue creyendo, puede dejar de leer. Sería una lástima, pero prometo que quedamos sin rencores.

Ahora sí: Relato extenso desde el Bryant Park

Estoy sentado en el pasto del Bryant Park de New York, frente a la Biblioteca Pública. Cuando escribo ésto son las 9 PM del Labor Day (el día del trabajo), feriado. 25 grados, brisa leve, todo indica que es una «buena noche» como dirían los Black Eyed Peas o el jugador de River.

Es algo así como la noche que finalmente la chica de «El día que me quieras» quiso a Gardel: desde el azul del cielo las estrellas me miran pasar, hay una fuente que tiene canto de cristal, las fontanas estás locas, no hay más que armonías, no existe el dolor, la aurora es clara, el manantial alegre, y la brisa, ya dije, leve. No hay rayos misteriosos ni luciérnagas curiosas, pero ni las necesitamos.

Después noté que «El día que me quieras«, de nuestro querido Charly Gardel, tiene sus orígenes en Nueva York. Hablando de Charly, hoy iba caminando con la camiseta de Racing y mis pelos despeinados y sin cortar, y uno me dijo «Racing! Argentina! Maradona! Se viste como Maradona pero se parece a Charly García«. Me mató. Pero prosigamos.

Habrá en el parque unas 80 personas, entre grupitos de amigos, gente que se acuesta a mirar el cielo, gente que pasea a su perro, o hasta mujeres que andan en bici. Yo estoy sentado en el pasto escribiendo desde mi nuevo iPad.

Primer dato: me compré un iPad. Venía con la idea de aguantar lo más posible. No duré ni 24 hs. Uno WiFi de 32 GB. Lo amo. Es verdad que cambia y te convence de todo cuando lo terminás comprando. Debe tener algún alucinógeno visual en la pantalla. Tipo los dibujitos japoneses. Pero prosigamos.

Hace un ratito me vino esa sensación que no siempre es muy usual: la de estar exactamente en el lugar y situación que quiero estar. Esos «Momentos Puchaquevalelapenaestarvivo«, digamos.

La gente feliz y sonriente, muchos en la calle caminando tranqui, yo viajando, conociendo cosas nuevas, ahora justo escribiendome con gente querida, y todo. Una situación que me encanta. Venía caminando a lo enamorado: sonriente y con cara de idiota. Así que sí, estoy completamente feliz.

De los últimos días, se puede contar que estuve a las corridas, con días de despertarme a las 4 AM y tener 17 horas seguidas de congreso, volver, dormir, despertarme, desayunar, congreso. Y así. Fue sacrificado un toque, pero fue MUY bueno y conocí gente increíble.

De hecho, me caen mejor los coreanos desde ahora. Mucho mejor. Uno de esos tipos que conocí fue un señor llamado Nam Soo Kim (o algo así se escribía). Mi nuevo referente mundial. No conocí otra persona tan buena, humilde, servicial y como ese hombre. No puedo creer que exista en la vida real.

Después de eso fui de regalo al que me dijeron que es uno de los mejores spa de Nueva York: Spa Castle. De un extremo al otro sin paradas. Me metí en saunas fríos y calientes (15 minutos en uno de 190º Fahrenheit fue mi record con mi amigo Franco).

Desde ahí vinimos a Manhattan (antes estuve entre New Jersey y Queens), estoy en un depto que alquilamos en zona bien céntrica, y salió dentro de todo barato, siendo 4 y siendo lo lindo y copado que es. A la vuelta, si no tenemos problemas, lo recomiendo por si a alguno le sirve.

En éstos días seguro pasee como animalito lo más que pueda, absorva neoyorkinismo, duerma poco, camine mucho, coma demasiado, gaste todo lo que el poco dinero que me queda me permita, y me encuentre con MI amiga personal y guía espiritual (?) Conz, que hace ya 60 días vive acá.

Hoy me metí al Central Park sin nieve, recorrí el Apple Store, un par de jugueterías gigantes (¿Alguien sabe si la de atrás del Apple Store es la de Mi Pobre Angelito? ¿Cuál es sino? ¡Quiero ir!), caminamos por la 5ta Av., la 7ma, Broadway, y me senté de nuevo un ratito a no poder creer Times Square.

Tengo algun que otro videíto de eso, pero acá el WiFi libre es bastante pedorro, y me costaría horas que no tengo libres de conexión subirlos a YT. En Buenos Aires me es más fácil (a mi por lo menos) encontrar wifi abierto y bueno. Acá casi que todavía no me pasó.

Un dato para el público masculino: En el verano newyorker uno se casa mentalmente con unas 15 mujeres por cuadra. No son como las argentinas, pero están bastante bien. 😛

De los hombres lo único que me llamó la atención es que hay muchos más gays que en invierno. O será que con menos abrigo se nota más el tema de la sexualidad. El tema es que no sirvo como censor de datos estadísticos para las mujeres en ésta cuestión.

Un racinguista en Nueva York

Un racinguista en Nueva York!

El material fotográfico ésta vez va para lo último. Por ahora una foto, tarda muchisimo en subir el resto a Flickr. Va una foto parecida a la otra pero en verano.

El look de ropa cambia radicalmente, el corte de pelo sigue siendo igual de impresentable. Y los lentes son como unos Ray-Ban de Vans que conseguí a 5 dólares. Teniendo por tantos años la increíble madre cazaofertas que tengo, no me pude resistir a tal rebaja. 😛

Definitivamene ésto del parquecito copado de noche y en verano me inspira. Pero ya me estoy yendo al sorete de largo. Y de pasada de sueño. Así que será hasta la próxima, viejo. MUCHISIMAS gracias por leer y transmitir tanta buena onda siempre y por todos los medios. 🙂