Mi propio análisis (para nada serio, está bueno anticipar) sobre una de las comparaciones telefoníles del momento. La Blackberry Bold II (9700) vs. cualquier iPhone.

Todo ésto por que hay tanto usuario de Blackberry orgulloso de su teléfono dando vueltas por internet, que no me quería perder el placer de probar una. Sobre todo cuando mi iPhone sigue con su pantalla rota hace ya más de un año.

Al márgen: no termino de definir si «Blackberry» es masculino (por «teléfono») o femenino (por la «mora», o porque me sale natural decirle «la»). Puede que eso se note a lo largo del post. 😛

Antes que nada: el Blackberry 9700 es un muy buen teléfono. Y de las pocas Blackberrys que tuve en mano es la mejor y la más «linda».

Pero mi primer impresión es que no soy el «target» de Blackberry. Aunque varios me dijeron lo contrario. Pasar de un iPhone (el classic, el primero) a una Blackberry (la última que salió, dos años después), me parece retroceder un par de años en la historia de los celulares.

Pasás del multitouch, de ver todo grande y lindo en la pantalla del iPhone (que es el doble de grande), del «teclado virtual» (que sí, me parece mejor que el físico), y de navegar en internet como la gente, a algo tosco y «feo» como terminó siendo la Blackberry a mi gusto. Y prometo que son comentarios sin fanatismo, ni nada por el estilo.

A pesar de que la BB tiene un trackpad touch (que anda bien, es preciso, y avanza 500 años con respecto a la bolita de la Bold anterior), cada tanto sigo metiendole el dedo a la pantalla tratando de que sea touch también.

Extraño MUCHÍSIMO el multitouch del iPhone. Para manejar el calendario, para escribir, para ver imagenes, para navegar por internet, para revisar contactos, para ver la música, para navegar por los sms, para TODO.

A pesar de que la pantalla de la BB se ve bárbaro, no se me cruzaría por la cabeza ver un video o un capítulo de una serie ahí (sí, en la espera del dentista suelo hacerlo con el iPhone).

A pesar de que la BB tiene un teclado físico, completo y facherito, sigo tardando en agarrarle la mano. Sigo escribiendo 3 o 4 veces más rápido en el «teclado de mentira» del iPhone.

Para tenerla en español (la traje de EEUU) le tengo que instalar el idioma aparte, y todavía no pude. Al iPhone (también me lo trajeron de allá) sin agregarle nada lo puedo cambiar entre inglés, español, francés, alemán, holandés, italiano, portugués, chino y una lista de 30 idiomas.

En internet: a pesar de que la BB tiene ese trackpad que facilita las cosas, el iPhone sigue siendo MUCHO más práctico para navegar por internet. Y me muestra las páginas de verdad y no la versión para celulares (que casi siempre es HORRIBLE, y que dice «1999» por todos lados).

TODO es más lindo en el iPhone. Porque en el diseño en general (el aparato, el sistema y las aplicaciones) está claro que es varias veces mejor el iPhone. Nombro ésto recién ahora para que no parezca que me obnubila el hecho de que sea lindo.

Pensando con cuál de los dos me quedo (no me es necesario llevar los dos a todos lados), no se me ocurre ninguna función de la Blackberry que vaya a extrañar si no la elijo. Y ya estoy extrañando varias del iPhone.

Ojo, el Blackberry 9700 es un MUY buen teléfono, pero yo sigo prefiriendo al iPhone.

Será porque tengo 22 años y soy demasiado «jóven» o «poco empresario» para Blackberry, será porque me preocupa demasiado el diseño y la facilidad/practicidad de uso de las cosas, o por lo que sea. Pero sigo eligiendo al iPhone.

Por si hace falta aclararlo: incluso cuando hablo afirmando como si fueran verdades absolutas, todo ésto es mi experiencia y opinión. Nada implica que yo no sea un idiota que no tiene idea de la vida opinando sobre el tema, pero bueno. Mi opinión es esa.

¡Ah! Si alguno así y todo quiere comprar una Blackberry 9700 liberada más barata que en ningún lado, me avisa por el formulario de contacto. En serio, no es un «acting» eso de que prefiero mi iPhone. 😛