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Categoría: internet

15 minutes of shame: el ¿placer? de cancelar gente

Hace unos meses me preguntaba en este mismo espacio si sirve de algo cancelar personas. Y es que cada vez que repito el concepto de «cancelar a una persona» (cuando no lo estoy diciendo en broma, que es la gran mayoría de los casos), me genera algo feo adentro.

Este nuevo documental de HBO MAX llamado «15 minutes of shame«, que está producido por Monica Lewinsky (que algo sabe sobre eso de ser públicamente humillada por algún tema propio) y dirigido por Max Joseph (que por ahí conozcas por Catfish, pero que tiene otras cosas geniales que te recomiendo ver, como su espectacular video sobre librerías y cómo leer más)… decía, este documental hecho por esta gente aborda un poco este asunto de la cultura de la cancelación y la humillación pública en el mundo de internet.

A veces hay motivos para tanto enojo y linchamiento público, a veces ni siquiera eso (creímos que había un motivo que al final no era). A veces, incluso teniendo la razón, la «voz popular» se exacerba demasiado al nivel de ensañarse con una persona y arruinarle la vida. Y a veces ni siquiera se trata de la «voz popular», sino de bots, trolls, o demás asuntos.

El documental (que dura una hora y media y se puede encontrar subtitulado en la plataforma HBO MAX) aborda esos asuntos, consulta profesionales, nos ayuda a ver desde la mirada de algunas víctimas, y al menos apunta a repensar esta idea, nuestra participación en esas mareas, y a volver a analizar de cero el asunto de la empatía.

Por lo menos para cuando estás en la duda de si retomar esa serie que no tenés claro por qué seguís viendo, recomiendo darle una mirada (y sobre todo una pensada).

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¿Sirve «cancelar personas»? ¿Para qué?

La buena de Sarah Silverman empezó un podcast en el que habla temas interesantes sobre la vida, la comedia, la política, la cultura, y demás asuntos interesantes.

Gracias a Observando (el newsletter de Axel Marazzi) llegué hasta este pedacito de video en el que habla de la «cultura de la cancelación» (está con subtítulos en inglés, por si sirve):

La pregunta: ¿Qué buscamos cuando encontramos motivos y «cancelamos» a alguien? ¿Que aprenda, que muera, que pague las consecuencias, que pierda vínculos incluso con quienes lo/la hacen mejor persona? ¿Es un castigo o qué es?

Yo encuentro un tweet viejo de una persona (que sí, dice algo que es a todas luces reprobable), lo traigo a la actualidad, lo expongo ante el juicio popular, ¿y busco qué? Si busco prohibir a la persona, o dejarla de aceptar en mi grupo (de gente, de trabajo, político, etc), esa persona va a necesitar un lugar en el que sentirse aceptado/a. Porque así somos: seres relacionales, que viven en comunidad y la necesitan en mayor o menor medida para su desarrollo.

Y el problema es que el grupo que sí lo acepte, es muy probable que sea un grupo… de pensamientos complicados. Y si «los buenos» me rechazaron, y «los malos» me quieren… ahora por ahí yo también soy malo. Y como ellos estuvieron para mi cuando nadie estaba, ahora le soy leal a los malos. Y me radicalizo en las ideas de los malos. Y así estamos, básicamente.

Está bien (y es más necesario que nunca) repudiar las cosas que están mal. Los pensamientos, los actos, los abusos, acosos, y demás comportamientos. Está bien no tragarse más algunas cosas que está mal que nos traguemos (como víctimas o como sociedad en general), pero el problema hoy está siendo el enfoque de ese repudio. Porque nos tragamos tanto tiempo algunas cosas, que estamos respondiendo con odio.

En general, el que «sale vivo» de una cancelada general es el (o la) que tuvo una buena estrategia de comunicación. Ni la mejor persona, ni la más arrepentida, ni la más consciente de sus actos, sino la que supo surfear la ola. Es el que armó una estrategia de relaciones públicas.

Como en general son temas subjetivos, en algunos casos me resulta más fácil tener un enfoque de redención y reparación, y en algunos casos me resulta imposible. Pero está claro que ahora mismo, este método nos está funcionando así: mal. Estamos cancelando gente (siendo jueces), y con eso al final ayudando a radicalizar pensamientos complicados para la vida en sociedad.

Por ahí haya que buscar otro enfoque.

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Cómo son las personas detrás del meme

Después de verla pasar en mis recomendados de YouTube durante un tiempo, ayer finalmente le di bola a una serie de videos que lanzó BuzzFeed, llamados «Me convertí en un meme por accidente«. Lo que hacen es poner en cámara a los y las protagonistas de varios memes muy conocidos en los últimos años, y que ellos cuenten cómo fue la experiencia de convertirse en un meme sin querer.

Los videos, que tienen subtítulos en español para que se puedan ver incluso sin saber inglés, me gustaron especialmente porque muestran un enfoque muy humano, cero efectista, contando la vida real de las personas detrás de los memes.

Cómo fue la historia desde el principio, cómo lo vieron ellos, cuánto tiempo pasó entre el momento en que se toma la foto o video que los popularizó y el momento pico de «fama» de ese meme, cómo afectó eso a su vida diaria, a la de su familia o amigos, a su salud mental, sus trabajos y demás.

Me gustó que no sea una entrevista, sino un video en el que ellos tengan su voz y cuenten como mejor les gusta su experiencia, siempre desde su manera de verlo. Y es muy bueno ver cómo se ven hoy, en algunos casos más de 10 años después de que su meme haya sido furor.

Me gustó también que entre ellos se fueron relacionando y me llamó la atención que se llamen por su «nombre de meme». Entre los protagonistas están, por ejemplo: la «Kombucha Girl», la «Overly Attached Girlfriend», «Bad Luck Brian», «Hide the pain Harold», «Success Kid», y «Unimpressed Chloe».

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«Hackeando» Google Maps: El embotellamiento de una sola persona

Si muchas veces te preguntaste cómo es posible que Google Maps tenga datos tan precisos sobre el tráfico, los embotellamientos y la velocidad exacta en la que es posible circular por algunas calles o autopistas, te puede interesar este experimento de Simon Weckert con la aplicación (que define como una «instalación» o una «performance artística»).

Lo que hizo el hombre, para colmo en las puertas de las oficinas de Google en Berlín, fue de alguna manera «hackear» Google Maps, creando un falso embotellamiento. Para eso, llevó 99 teléfonos con la aplicación instalada, juntos, en una carretilla. Y con ella fue caminando (obviamente, a paso de hombre) por las calles que quería congestionar.

Así es que, durante su recorrido, varias calles que estaban despobladas (y que en la app figurarían en verde) pasaron a verse en el mapa como congestionadas (y a mostrarse en rojo).

Y así también es que a más de un auto que pasara por la zona, Google lo debe haber mandado por otro camino para evitar el «tráfico», que no era más que… un señor caminando por el medio de la calle con una carretilla llena de teléfonos.

La «explicación» del experimento (y algunas fotos más) se pueden ver en la web del artista alemán Simon Weckert.

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Así son las nuevas oficinas de TikTok en Los Angeles

Una de las redes sociales con mayor crecimiento del último año (propiedad de la empresa china ByteDance) está estrenando nuevas instalaciones, que se ven tan modernas como uno esperaría que se vean, y anunció la construcción de un nuevo estudio para creación de contenidos (como los que tienen YouTube y Facebook en sus oficinas). Estas son y así se ven las recién estrenadas oficinas de TikTok en Los Angeles (que, obviamente, son dog-friendly).

Todo el hype alrededor de TikTok tiene una explicación clara: la aplicación de video fue descargada más de 1650 millones de veces hasta el momento. Y casi la mitad de esas descargas se dio solamente en 2019.

El objetivo del diseño de estas oficinas (que tienen 5 pisos y están ubicadas en la ciudad de Culver City, dentro de Los Angeles) es reflejar «el espíritu divertido y alegre de TikTok«. Por su diseño de bloques y escaleras, los diseñadores de las oficinas dicen que buscaron darle un «estilo de estadio».

Después de abrir unas oficinas que le hablan más al mundo de los negocios en Palo Alto, California (en donde tienen sede todas las grandes compañías tecnológicas como Facebook o Apple), decidieron abrir esta planta permanente en Los Angeles, hablándole ahora a su nodo grueso de creadores estadounidenses (allí es donde nació The Hype House, la primera collab house de tiktokers).

De hecho, para remarcar esa atención puesta en los creadores (que en definitiva son el combustible de esta y todas las otras redes sociales), algunos de los murales que tienen las nuevas oficinas de TikTok en sus pasillos, están cubiertos con algunos de los videos más populares de la plataforma.

Para darse una idea del poderío y alcance de ByteDance, su propietaria china, basta saber que es una empresa que a partir del gran problema del Coronavirus (que mantiene una ciudad de 20 millones de personas en cuarentena y cerró más de 70.000 cines en toda China) decidió estrenar en su plataforma una película enteramente gratis (por primera vez en una producción de este tamaño).

Se trata de «Lost in Russia«, la película pensada para su lanzamiento en cines en el Año Nuevo Chino, y preparada para ser la más taquillera del año. Pues bien, ahora se termina lanzando gratis mediante la app de ByteDance (que para muchos es algo así como «el Facebook chino»).

Ahora ese mismo gigante chino, que de a poco va desembarcando en los Estados Unidos, está buscando un CEO que viva en el país.

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