
Se necesitan tormentas para formar un arcoiris.
Se necesitan tormentas para vaciar el cielo de nubes.
Se necesitan tormentas para regar el campo, nivelar el ecosistema y mantener el mundo equilibrado.
Se necesitan tormentas, aunque cueste aceptarlas.
Y si estás pasando por una tormenta fuerte, complicada, oscura, y que viene de hace tiempo y parece que no va a pasar nunca… acordate que siempre que llovió, paró. En un momento las nubes se desarman, el cielo se abre, se limpia el panorama y de nuevo sale el sol. 🙂
Suena cursi y cliché, y puede que un poquito lo sea. Pero es una verdad que a veces, en el ojo del huracán, empapado, y con barro hasta los tobillos, está bueno recordar… 🙂
Nota: Aviso por las dudas que la foto del post no es una de mis fotos del viaje. Pero las tormentas del post son todas mías, esas sí… 😛
Cosas como estas hacen que UNA te quiera más!
jajaja es bueno eso! Gracias querida!
Y fuerza si hay tormentas por ahí también! 😉
Beso!
Muy cierto todo!!!
Espero que sigas disfrutando de tu viajecitooo 🙂
besoo
Muchas gracias, Maga! En eso ando, si! Disfrutando y reflexionando mucho, me encanta! 🙂
Beso grande!
Me vino bárbaro el post. Personalmente estoy pasando por una tormenta y me levantaste un poquito el ánimo con tus palabras. Tema aparte si no disfrutas del viaje me ofendo con motivos 😛
Diana, me alegra mucho que así sea! Que sirva, que recuerde las cosas como son! Y fuerza que se re puede! 🙂
El viaje lo vengo disfrutando muchísimo, sisisi! Sin dudas! jaja y como me sirve para reflexionar y repensar, y re-motivarme de nuevo con cosas nuevas, lo disfruto más todavía! 🙂
Gracias por bancar! Y fuerza con la tormenta que ya va a pasar!
Beso grande!
Qué bueno!!!!! =)
Seguí así entonces, disfrutando a full de esta experiencia… de eso se trata!!!