
Para alguno que otro que esté en un buen momento, ésta imagen puede sonar cursi, innecesaria, o hasta «de auto-ayuda». Pero a alguno que no esté pasando una buena racha, puede que le sirva recordar algunas de éstas cosas. Y sin querer pecar de tribunero, pero tampoco de ausente, prefiero comerme la etiquetada de ñoño del que está en las buenas para sacarle una sonrisa que cambie las cosas al que esté en las malas.
Creo firmemente que ni los accidentes, ni las cosas «no deseadas», son errores. Entiendo que cada ser humano es una creación increíble, «técnicamente perfecta», y sería un desperdicio de ingeniería divina no vivir una buena vida con todo lo que tenemos a mano.
Al margen (ya hundiéndome en la ñoñez), como diría Sir William en «Corazón de Caballero», no importa el pasado que tuviste, las cosas que te hicieron, o hasta el presente oscuro que estás pasando, siempre podés cambiar «tu estrella». Que eso, pasado del «Modo Cris Morena» al «Modo Vida Real», sería decir que en tus manos está la decisión de seguir como venís o tener una vida mejor a partir de ahora. Pero eso: Valés, servís. Y sí, se puede. 🙂
Excelente nota Milton, palabras sabias, de aliento, de motivación, delicias cotidianas que Dios pone en vos para bendecir a otros.
No necesitas verte, ni hablar, ni ser como el resto. Genial!
Me amo, te amo, los amo. Jaja ciao!
Gracias Yolanda! 🙂
Romi, Tonga, amemonos todos! 😛
Tiene mucha relación con lo que hablamos el sábado en un fogón que organizamos con los pibes 😉 .
Darle valor a nuestro paso por acá. Sacar lo más lindo de UNO. Llegar alto? VOLAR!
¡Qué lindo post Milton! Qué acertada fue haberte agregado a mis Feeds. Con mi tonada paraguaya: ¡Cómo da gusto leerte! 🙂
Un abrazo.