«What do you want for Christmas?» («¿Qué querés para Navidad?») se llama el video a modo de cortometraje que me encontré navegando por Vimeo (que está en inglés).

Está grabado en Detroit y Chicago, y la idea es: «Si pudieras pedir cualquier cosa en el mundo, sin ningún tipo de límite, ¿Qué pedirías para Navidad?«.

Navidad es más una excusa que otra cosa, me parece. Se lo podrías estar pidiendo a un genio, a Aladdin, o a quien vos quieras… ¿pero qué pedirías?.

Me hizo pensar bastante, la verdad. Y a mi por lo menos me llamaron la atención dos cosas:

1) Si nos agarrara un genio un día cualquiera, estaríamos fregados. Todos quedan sin saber que responder al principio. Ninguno tiene un sueño loco clavado en la cabeza de antemano.

Yo me puse a pensar qué respondería, y lo primero que me salió era todo «limitado». Al no esperar nunca que nadie venga a ofrecerme un pedido fuera de «mis limitaciones» (que yo mismo me pongo), no tengo pensado un sueño ilimitado. Error. Debería.

2) Salvo un par de deseos (como «la paz mundial», o algunos de los deseso familiares), todo lo demás son cosas que dependen directamente de la persona que las pide. Un buen trabajo, un viaje, un crucero, un auto, «estar con mi novia», y demás.

Algunos son más caros que otros, ni hablar. Pero si pudiendo pedir lo que queramos en el mundo, sin límites, terminamos pidiendo algo de 10.000 dólares, es lógico que no lleguemos muy lejos en la vida. Porque el resto de los sueños tendrían que ir de ahí para abajo.

Y no critíco al que pide eso, porque tendrá sus motivos. Pero lo uso como reflexión para mi propia vida. Para repensar mis sueños, mis deseos, objetivos, planes, y demás… Me gustó.