Sin intención de ofender, el título simplemente es un título suplementario al que tiene una nota hecha a una filósofa francesa: «Google ha creado una gran masa de idiotas».

Imagino que si la señora, filósofa, pensadora, tipa inteligente que supo no formar parte de la gran masa de idiotas, se puede pasar por el traste la tolerancia, no va a tener problemas con el título alternativo que propongo.

Desde que cursé Filosofía en la secundaria me di cuenta de que no quería tener mucho que ver o que investigar acerca de ese mundo. La mayoría de lo que leí (aunque no todo, algunos decían cosas MUY útiles, pero eran los que menos, y llevan varios años muertos) era gente hablando largo rato sin decir absolutamente nada, pero con palabras difíciles y haciendo creer que estaban diciendo algo.

La misma sensación tuve cuando leí las notas a ésta Barbara Cassin, la filósofa francesa que escribió un libro comparando a Google con Bush (lo cual me parece una burrada) y diciendo lo que varios blogs están diciendo y repitiendo hace rato: que le estamos dando mucho de nuestra información personal a Google, y demás.

Eso es así: le damos mucha información personal a Google. Tiene mis calendarios, mis plantillas de calculos, mis teléfonos, mis mails, mis historiales de busqueda, etc. Google puede ser malo, o mismo no ser tan bueno como se pinta. Seguro. Pero no le podemos echar la culpa de hacernos idiotas. Si lo eramos, lo eramos desde antes de usar gmail.

Lo peor es que la frase del título no la argumenta, no la explica. Me suena a manotazo de ahogado para ganar prensa (como el de Metállica de los últimos días).

El tema es que con tanta gente preocupandose por formar una masa de idiotas, que el crédito de la masa creada se lo lleve sólo Google, ¡es una injusticia! ¡Hacé algo Marcelo!