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Categoría: Gente buena onda

Héroes anónimos: Lo que ganás por hacer las cosas bien

En un momento del mundo en el que lo que más importa es ser más productivo, generar más para mi, ascender en alguna «escala social» y tener mayor retorno de cada una de mis inversiones (en el que, por ende, comemos sentados en la computadora en la que trabajamos, o buscamos como sea optimizar cada segundo para tener alguna ganancia), me gustó esta idea de una compañía de seguros tailandesa para una de sus publicidades.

Ellos dicen:

«¿Alguna vez te preguntaste qué necesitamos realmente en la vida? ¿O por qué algunas personas que tienen tanto dinero… todavía no están contentas? Este video no es la respuesta, pero puede ser un buen punto de partida para que hagas algo… y empieces a buscar la respuesta por tu cuenta.»

El video es de Thai Life Insurance, y como es de 2014 tiene ya más de 105 millones de visualizaciones en su versión original. Pero además, y es lo que más me apena, estaba acompañado de una campaña con un sitio web en el que la gente contaba «historias de bondad» como las del spot, pero ahora ya está dado de baja.

Sea como sea, en un mundo tan individualista y egocéntrico como está hoy (casi con seguridad podría decir que no importa cuándo leas esto), está bueno volver a refrescar estas joyitas. Volver a animar a los que hacen el bien mientras todo explota alrededor y por ahí estén un poco cansados de no ver resultados en el mundo exterior.

Sigamos un poquito más, que nuestro pequeño aporte, suma. Transforma. Mejora. Y también inspira.

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Una locura que me viene durando 10 años

Un 18 de Marzo de 2006, nacía este pequeño pedacito de internet con letras, videos, fotos y boludeces (más que nada boludeces). Este blog que, así como quien no quiere la cosa, hoy cumple 10 años.

En el medio nos conocimos con un montón de gente espectacular (trillado, sí, pero más de uno que vuelve cada tanto sabe que es verdad y que es de lo que más me gusta que haya salido de este experimento medio loco), algunos se conocieron entre sí (bastante intimamente, hay que decirlo), salí en los diarios, en la tele, trabajé como «persona normal», renuncié y viajé por mi cuenta (mucho), garroneé viajes locos, mucho alcohol, entradas a shows, comí toneladas de sanguchitos en eventos de prensa, empecé a correr carreras de 10k, logramos ayudar a un montón de gente genial de Chaco, Formosa y Buenos Aires (con donaciones de gente del blog y con la plata que entra por publicidad en este espacio todos los meses), hicimos sorteos, me invitaron a hablar adelante de otra gente que aparentemente le interesaba lo que yo tenía para decir (¡afuera del país también! ¡hasta fui a conocer en persona a gente loca de Paraguay!), me di un abrazo fuerte y tomé una cerveza en medio de Europa con gente que nunca había visto antes pero que «nos conocíamos por el blog», me crucé (de la nada y sin arreglarlo) en un estacionamiento del Universal de Orlando, con un tipazo que siempre comentaba en el blog y que nunca me había visto en vivo en toda mi vida pero me reconoció por mi camiseta de Racing, escribí (una de las cosas que más me gusta hacer en la vida) para marcas que admiro desde siempre (como 4 años con Red Bull, mil experiencias con Sony -incluída la presentación de la PS4-, ¡una Copa América y un Mundial con Coca-Cola!) y también en propuestas que eran nuevas y hoy son gigantes (que viva El Meme, por poner un ejemplo), conseguí trabajos inexplicables para mis padres o para los formularios de la AFIP, pero geniales para mi vida, aprendí muchísimo, quise matar a alguno que otro pero lo más copado es que quise abrazar a otros muchísimos más.

Y sí, que no se enoje nadie por todo lo que pasó y dejé afuera (sí, es mucho, pero tengo mala memoria -soy de esos que les preguntás su película favorita y te contesta la última que vio- y muchos problemas para hablar de mi). La idea no era ni siquiera hacer un resumen, pero tiré una cosa, me hizo acordar de otra, me embalé y acá estamos. Con ese proceso de embalarse con boludeces sin un rumbo fijo es que este blog sigue existiendo, así que respeto.

Pero ese párrafo inmenso es nomás una pequeña muestra de todas las cosas increíbles que surgieron por haber mezclado en estos 10 años un poco de curiosidad, un poco de constancia, un poco de motivación, un poco de sueños, y una familia de gente hermosa (y sobre todo loca de la cabeza) que de alguna manera el viento fue acumulando en los comentarios y alrededores de este blog.

A todos ellos (a todos los que por algún mínimo comentario alguna vez o a los que todavía hoy por miles de charlas hasta la madrugada se sientan de esa familia de alguna manera) y a todo el que descubra hoy este espacio también:

Muchas gracias. En serio.

Gracias por leer, por estar, por acompañar, por invitar, por soñar, por llorar, o hasta cagarse de risa un rato conmigo. Gracias porque si este Tango loco que es el blog se tiene (sí o sí) que bailar al menos de a dos, a mi me tocó bailar con la más linda, lejos. Así que gracias de corazón.

Para adelante voy a seguir con mis blogs, voy a seguir escribiendo como me gusta para gente con proyectos geniales (si es tu caso, me escribís, quiero saber de vos) y espero seguir viviendo aventuras y haciendo cosas locas (cuantas más, mejor).

Entre esas, por si a alguien le interesa, estoy con un equipo GENIAL de gente INCREÍBLE haciendo cosas muy divertidas en un proyecto nuevo que cariñosamente llamamos «Liebre» y que se puede seguir por Snapchat (si no me conocés la cara o no sabés todo lo nabo que puedo llegar a ser, esos videos son una excelente oportunidad). Y si decidiste que sos viejo y no te querés bajar Snapchat, podés seguir otros contenidos en Facebook, Twitter o Instagram. No es un «chivo», es una recomendación de corazón, nomás que tengo la suerte de además ser parte del equipo.

Gracias por leer siempre y por seguir leyendo hoy. Gracias por mostrar cariño y sobre todo por apoyar esta locura/proyecto de blog (con comentarios, likes, recomendaciones a amigos, mensajes de buena onda, sugerencias, regalos, o de las miles de maneras que sean).

Y por último y como siempre, no se olviden de mandarle sus saludos de cumpleaños a la mamá de nuestra querida amiga Agos, que inauguró esto de cumplir años el 18 de Marzo y lo lleva mucho mejor que yo (por empezar, se acuerda de su cumple todos los años). 😛

¡ABRAZO GRANDE Y GRACIAS!

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2 videos GENIALES del show de los Rolling Stones en Argentina

Ayer estuve presente en uno de los mejores recitales que vi en mi vida. Uno de los que más esperé, los que más caro pagué, y que más disfruté (por momentos a nivel shock de dejar la boca abierta y agarrarme la cabeza mirando al escenario) en toda mi vida. Ayer fui a ver a los Rolling Stones en Argentina.

Por cuestiones de la vida (y de la larga «cola virtual» que se armó en Ticketek el día de la venta, porque así es comprar entradas en Argentina) terminé en la platea más cara del estadio. Después se pusieron a la venta nuevos campos y me quise morir, sí señor. Pero lo importante es que estuve y lo disfruté como soñaba.

Si vos también fuiste y lo querés revivir, o si no pudiste ir y querés saber más o menos lo que se estuvo viviendo en el primero de los shows de los Rolling Stones en Argentina en 2016, acá hay dos videos GENIALES para ese propósito.

Por un lado, un video espectacular de uno que se metió con una GoPro adentro del pogo. Ojo: no me suelo creer lo del mejor público del mundo, pero en lo que refiere puntualmente a los Stones, yo no sé si en algún otro lugar del mundo se viven como acá. Y a las pruebas me remito:

Se pueden ver varios videos de este estilo en la GENIAL página de Facebook «Los recitales andan diciendo«.

El recital de los Stones COMPLETO en HD

Y como si eso fuera poco, hay uno que filmó TODO EL RECITAL COMPLETO, en hd, desde la platea, del Domingo 7 de Febrero. 2 horas con la camarita. Un escándalo. Se puede ver acá:

(ESTE VIDEO YA NO ESTÁ DISPONIBLE)

Por momentos no pude evitar casi sufrir algunos temas pensando «es un tema menos, se está terminando, se van» como un enfermito. Si te pasó un poco lo mismo, o si ya extrañás, estos videos son un buen recurso a tener a mano para que los shows de los Stones en Argentina no se terminen nunca. 😛

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Cómo y dónde trabaja el periodista y escritor Gay Talese

Gay Talese es uno de los íconos vivos del periodismo a nivel mundial. Es escritor de varios bestsellers, fue cronista fijo del New York Times por más de una década, y más tarde escribió en las revistas Times, Esquire, The New Yorker, hizo perfiles icónicos sobre Joe DiMaggio, Dean Martin y Frank Sinatra, y demás asuntos.

Paseando por la vida me encontré con un post de Jomofis en el que Gay Talese muestra su jomofis subterránea. O sea: un video hecho por The New Yorker que cuenta cómo y dónde trabaja Gay Talese, de dónde salen todas esas piezas espectaculares de texto que después llegan al mundo.

El hombre hace 50 años (tiene 83) vive en la misma casa de Nueva York. Primero compró un departamento. Con el tiempo compró otro. Con el tiempo otro. Hoy ya compró los 4 pisos del edificio. Y abajo de esa casa, en lo que sería algo así como el subsuelo (con una entrada independiente del resto de la casa) tiene su oficina, su fuerte subterráneo.

Es un espacio sin teléfonos, sin ventanas, sin distracciones, y probablemente con el archivo más grande de sus trabajos, anotaciones, apuntes, y recortes previos (desde 1945 guarda un archivo de cada año de trabajo).

Tengo que decir: estuve buscando fotos del lugar, y una de las alegrías más grandes fue que haya cambiado el ventilador de pie poco glamoroso que se ve en la imagen de abajo por el aire acondicionado que se ve de fondo en el video. Pequeños progresos para Gay. Alegría.

gay-talese-home-office

El video completo es de The New Yorker y dura poco más de 3 minutos:

Si te interesó saber más sobre Gay Talese, además de varios perfiles interesantes en inglés, hay una entrevista que le hicieron en La Nación que puede servir: Un genio del periodismo.

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Típico: estás tocando una de Aerosmith en la calle y se te acerca Steven Tyler a cantar el coro

Pasó en Septiembre de 2015. Un músico callejero tocaba uno de los temas que acostumbra a tocar en una peatonal de Moscú. La canción en cuestión era «I don’t want to miss a thing«, uno de los temas más conocidos de Aerosmith y parte de la banda sonora en su momento de Armaggedon.

Unos pasos más allá estaba Steven Tyler, mítico cantante de Aerosmith, paseando por la misma peatonal sólo unos días antes de tocar frente a miles de personas en un show por el aniversario de la fundación de Moscú. Al escuchar su canción, frenó y se quedó entre el público. Hasta que no se aguantó más y se metió a cantar con el músico en cuestión.

La escena está buenísima. Presenciar el momento debe haber sido mágico. Y la pose para la foto del final es una cosa hermosa. Me quedan 4 preguntas para pensar nomás:

  1. ¿El músico no reconoce a Steven Tyler (uno de los más grandes cantantes y artistas de la historia según, por ejemplo, la revista Rolling Stone) o simplemente tiene la capacidad de reacción de una babosa embarazada?
  2. ¿Steven Tyler no se acuerda la letra del coro (única parte que se acuerda un montón de gente a lo largo del planeta y que todos cantamos alguna vez en la ducha a los gritos… Ah, ¿no?) de uno de los temas más conocidos de la banda a nivel mundial? ¿Es posible? 😛
  3. ¿Yo sólo no me puedo imaginar a Steven Tyler caminando por la calle como si nada en una gran ciudad sin que se le abalancen cientos de fans encima?
  4. ¿Es, acaso, un escándalo la onda que sigue teniendo Steven Tyler a los 67 años? La respuesta, claro, es que sí.

Dicho esto: en Buenos Aires no tenemos a Steven Tyler caminando por la calle Florida, pero tenemos un «baldosón» de Arjona en el centro. Yo lo considero un empate. Y terminamos ganando nosotros porque el Papa es argentino. (?)

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