Make good things happen

Es simplemente espectacular. Make good things happen se llama. Y ahí se puede ir ampliando con lupa. Es espectacular todo lo que dice sin decir, sobre todo. Cada título, cada bajada, cada letra, cada frase, son espectaculares. No tiene desperdicio ni un centímetro de toda la imagen.

Entre tanto pesimismo, tanto pensamiento negativo, tanta gente «disfrutando» (sin admitirlo, pero haciendo de eso un morbo asqueroso) el miedo, la crisis, el dolor, el odio, la tristeza, la queja… entre tantos medios que nada más imprimen toda esa porquería deprimente, está bueno salir adelante haciendo cosas buenas. Ponerle onda, digamos.

Está bueno ignorarlos, que cada uno viva con las cosas que disfrute. Si les gusta esa depresión, que la tengan, pero que no nos hundan a nosotros. No darles bola y seguir construyendo un mundo mejor para el que quiera disfrutarlo. Seguir buscando y repartiendo felicidad, seguir haciendo el bien desinteresadamente, seguir repartiendo amor (¡que falta tanto!), sonrisas, buena onda.

De eso se trata y un poco a eso apunta éste blog. No sé si es bueno o malo, si lo hace bien o si le falta, pero el objetivo es ser una especie de oasis de buena onda para el que está podrido de que todos vean todo tan negativo. Y con todo respeto al que cree, no hablo de «buenas ondas místicas», sino de ese simple optimismo, de esa buena mirada.

Buena onda de mirar con una sonrisa, de querer que al otro le vaya bien, de no esperar lo peor de los demás, de dar una mano cuando podamos, de creer en la humanidad genuinamente y buscar mejorarla con lo que tengamos a mano… ¡incluso si eso es un comentario de apoyo a kilómetros de distancia entre 2 personas que no se van a ver nunca!.

Así que a los que siguen fieles leyendo desde hace mucho, a los que se suman ahora, y a los que se van a sumar: Bienvenidos, gracias por leer, gracias por aportar con buena onda, gracias por formar esa familia de gente rara y copada, y… ¡Que la pasen lindo!. 😀