Hinchada de Racing - Guardia Imperial

Me la banco y pongo HOY y AHORA éste poema racinguista que me pareció espectacular. Como para que quienes no entienden la pasión que despierta el deporte más hermoso del mundo (se me ocurren, por ejemplo: algunas amas de casa, algunos habitantes del sur de Africa que no conocen el fútbol y los simpatizantes del rojo), puedan acercarse un poco al fenómeno a través de las palabras.

De lo ocurrido en los escombros que Independiente humildemente hace llamar Estadio, no hablaremos. Es una lástima que no hayan podido llenar la popular, nomás (bah, que les haya sobrado la mitad de la cancha). Seguramente los varios hinchas faltantes hubieran disfrutado la victoria de ojete también.

O aunque sea se me ocurre que se podría haber abierto la popular local con entrada libre y gratuita para que, en sus abundantes espacios vacíos, las familias hagan picnics, lleven a pasear a sus perros, y algunas bonitas rubiecitas se acuesten a tomar sol…

Dejando eso de lado, he aquí una palabras sobre la hinchada de Racing. Para que se emocionen propios y ajenos, y para confundir a los simpatizantes del rojo. Aunque todos sabemos que con ellos pasa como le pasó al viejo cirujano con Pinocho: «Todo ésto será en vano, le falta el corazón«.

Pero ustedes disfruten:

Cada vez que pierde Racing

Cada vez que pierde Racing se me viene abajo el mundo
con el alma por el piso caigo al pozo más profundo
el Domingo se perpetua y la bronca no se va,
cada vez que pierde Racing yo lo quiero un poco más.

Cuando cae la academia se me piantan los anhelos
¡que difícil se hace todo si es tan fuerte el desconsuelo!
están tristes mis amigos casi tanto como yo
cuando Racing se desploma muere y nace una ilusión.

Cada vez que pierde Racing mi semana es diferente,
todo se hace más pesado y el desgano es evidente,
gesto adusto y perturbado, nerviosismo y mal humor
y la chanza del contrario que resisto con honor.

Ver a Racing derrotado me provoca gran tristeza
y aunque el golpe sea muy duro nunca pierdo la entereza,
orgulloso yo sostengo con arresto mi pasión
y ese loco fanatismo transformado en devoción.

Es por eso que te digo Racinguista amigo mío
que si hoy estoy herido volveré a estar en pie,
porque soy de la Academia, soy constante y muy distinto
y no hay diablo en mi camino que me pueda someter.

En la súbita derrota y en el áspero traspié
siempre firme junto a Racing nuevamente allí estaré,
porque soy muy diferente a ese amargo que está enfrente
que acompaña y hace ruido si es primero únicamente.

Pasaran entrenadores y también mil jugadores,
habrá marcha permanente de diversos dirigentes
pero solo nuestra hinchada estará siempre presente
defendiendo más que nadie su fervor blanco y celeste.

Aunque ganes o aunque pierdas poco y nada me interesa
en la angustia más punzante o en la gloria y el placer,
seguirás siendo el motivo principal que me desvela,
mi querido y gran amigo, Racing club de Avellaneda.

Tanto la foto como el poema me los encontré en ésta Página de Facebook del Racing Club de Avellaneda. También está la Página de Facebook oficial de Racing.