En otra edición de esta especie de #MiltonChef que llevo haciendo en este blog hace unos meses gracias a la gente de Knorr, tengo más recetas para cocinar sin esfuerzo y sin muchos conocimientos (dos puntos claves para quien les escribe) con las bolsas «Sabor al horno» de Knorr.

Para el que no está muy al tanto, las bolsas de Knorr son algo así como magia en la cocina, como todo lo que pasa dentro del sombrero del mago durante un truco, para una persona como yo: una bolsita transparente con un saborizador de diferentes gustos, se mete lo que uno quiere cocinar dentro de la bolsa, se tira saborizador, eso al horno (generalmente una hora), y listo el pollo. O el cerdo. O la carne. O el pescado. Se entiende la idea…

En casi 29 años de vida los mejores platos que cociné en mi existencia (fuera de lo que es Asado, en lo que soy el amo interplanetario) fueron con estas bolsitas de Knorr, así que espero que se entienda la quasi-adoración que les tengo en cada receta.

Esta vuelta cociné un carré de cerdo deshuesado a la barbacoa, todo esto al horno y con papas. No sé si pega o no con el plato, pero yo le agregué cebolla y ají morron rojo a TODOS los platos hasta ahora. Fue una recomendación de mi carnicero en uno de los primeros platos y quedó tan bueno que lo tomé casi como un ritual para todos los demás.

Los pasos, como en cada receta con las bolsas de Knorr, son más o menos los mismos:

  1. Poner lo que queremos cocinar adentro de la bolsa (sea cerdo, pollo, carne, pescado, papas, cebolla, lo que sea).
  2. Agregarle el saborizador que viene con la bolsa (en este caso el polvito con sabor a Barbacoa). Sirve mezclar un poco para que el gusto quede impregnado en todos los ingredientes del plato.
  3. Cerrar la bolsa con el precinto y ponerla en una fuente (yo le agrego algo de agua a la fuente, fuera de la bolsa, también por recomendación de mi semi-dios, el carnicero que me tira los tips).
  4. Calentar el horno a unos 160 grados y dejar la fuente adentro más o menos por una hora.
  5. Sacar la comida de la bolsa con cuidado de no quemarse (tampoco con el vapor que sale primero de la bolsa) y… COMER.

El trabajo es tan simple como ese. No requiere casi ningún conocimiento previo de cocina, y te permite chapear un poco con que estás cocinando «Carré de cerdo deshuesado a la barbacoa» o algunos platos con nombres más «difíciles», como si fueran complicadísimos de hacer.

Es literalmente tan fácil como tirar todo en una bolsa, meter la bolsa al horno, esperar y comer. Nada más.

Si recién descubrís las bolsitas de Knorr (y digamos que estás en uno de los mejores días gastronómicos de tu vida), podés ver el resto de las recetas que hice acá en el blog: carne al horno con papas, lomo con papas al horno (con ¡»reducción de carne y vino»!), filete de merluza (con zucchini, cebolla, tomate y puerro, un escándalo), pollo al horno con papas, y lomo de cerdo al horno con cebolla.

Todos tienen los mismos 4 o 5 pasos simples, no son para nada caros, y te pueden hacer quedar bien con propios y ajenos sin saber muchísimo del universo gastronómico.

Algunas fotos más del carré de cerdo deshuesado a la barbacoa de hoy:

Carré de cerdo deshuesado a la barbacoa con bolsas Knorr

Carré de cerdo deshuesado a la barbacoa con bolsas Knorr

Carré de cerdo deshuesado a la barbacoa con bolsas Knorr