Si yo tuviera que escribir un libro de recetas originales y comidas fáciles (por obligación, porque me amenazan con matarme), creo que tendría ese título: «Cómo hacer un pollo al horno sin morir en el intento«.

También es casi seguro que lo haría todo con las bolsas sabor al horno de Knorr que estuve probando estos días (atención: me animé a agregar una categoría de «Cocina» en el blog). Y también sería muy probable que el libro tenga con furia 4 o 5 páginas.

En una de ellas iría el título a página completa, en otra el año de edición, una para los agradecimientos y dedicatorias, en otra una pequeña bio mía explicando que no sé cocinar, y en la que me sobra diría:

  1. Poner la comida (carne, pollo, pescado, etc) dentro de la bolsa.
  2. Agregar el saborizador (mezclando con un bamboleo para que llegue a todo el contenido)
  3. Dejarlo una hora en el horno (que ya debería estar caliente un ratito, a unos 160 grados)
  4. Sacar de la bolsa y comer.

En el plato de hoy, por ejemplo, me cociné un pollo al horno con papas, ají morrón rojo y cebolla. Los pasos son esos mismos. Tengo más o menos un kilo de pollo sin piel, 100 gramos de cebolla, 100 de morrón rojo, la bolsita y el saborizador de limón y orégano (el de «salsa picante» decidí dejarlo para más adelante, todavía no me animé).

Ya hice una carne al horno con romero y tomillo, un cerdo al horno con barbacoa y hoy un pollo al horno con limón y orégano. Las fotos del paso a paso (por si esa lista de 4 puntos, cuyo cuarto es «COMER», no es lo suficientemente fácil) son las siguientes:

Cómo hacer un pollo al horno con las bolsas de Knorr

Pollo al horno con papas en Bolsa Knorr

Recetas fáciles de pollo al horno

Pollo al horno con Knorr

Pollo al horno con papas