El video que encabeza este post está en inglés y sin subtítulos. No me gusta que así sea, pero no lo encontré con subtítulos en español como me gustaría. Así y todo, necesitaba compartirlo para aquellos que entienden aunque sea un poco de inglés, porque el mensaje que tiene es buenísimo. No importa si no sabés MUCHISIMO inglés, podés ir agarrando algunas ideas e ir entendiendo el contexto.

El video habla sobre el trabajo y la vocación, pero más que nada sobre la vida y los sueños. Sobre la idea de hacer lo que amás, vivir trabajando de lo que te gusta, seguir buscando si todavía no lo encontraste, y seguir soñando en esa dirección si todavía respirás.

El trabajo que hoy tenés, que te da de comer y te ayuda a pagar las cuentas, valorálo, disfrutálo, hacélo siempre con excelencia. Pero no dejes que eso detenga esa búsqueda interna de aquellas cosas que amás. No dejes que te gane la comodidad, la estabilidad, o la seguridad de tener un sueldo a fin de mes. Aprovechá esa seguridad hoy que la necesitás, pero en los ratos libres no dejes de soñar y empezar a moverte por tus sueños.

Que 2015 no sea un año más, en el que seguimos haciendo las mismas cosas, en el que seguimos pensando que «algún día» tendríamos que dar un salto, o que «cuando las condiciones se den» vamos a cumplir ese sueño. Que nuestro 2015 sea un año de esforzarnos un poco más, de recorrer un kilómetro de más en la búsqueda de nuestros sueños. Que sea un año de sueños cumplidos, de proyectos comenzados, de intentos llevados a cabo. Que no sea un año de estabilidad, de miedo, de demasiadas precauciones. Que sea un año de animarse a soñar y a que nuestra vida sea coherente con esos sueños que tiene nuestro corazón.

Acordate que el tiempo que tenemos en ésta vida, en éste mundo, y en éste cuerpo es limitado. Se termina (si tenemos viento a favor) a los 80-90-100 años. Con el tiempo vas perdiendo las fuerzas, y se hace más difícil. Así que esperar a que todas las condiciones sean ideales no suena como una gran idea. Hacé hoy, empezá a VIVIR hoy.

No importa cómo terminó el 2014, no importa cómo estás hoy, no importa si hay cosas que cuestan, que duelen, que te atan, o que te complican. No importa si te lastimaron, si te fallaron, o si cuesta levantarse del último tropezón. No es momento de darse lástima a uno mismo ni a los demás. No es momento de justificar la inacción, sino de romper las barreras y empezar a hacer.

Empezar a soñar. A no dejar que los errores o las heridas del pasado nos sigan atando a eso que somos pero que no coincide (todavía) con lo que soñamos ser. A no dejar que los que dicen que nuestro sueño «no se puede», que el optimismo que tenemos es «ñoño», o que «ya se nos va a pasar», le ganen a esa voz interior que nos dice que POR ALGO tenemos ese sueño adentro, y que ya tenemos con nosotros todo lo necesario para cumplirlo.

Dejá la vergüenza, dejá el miedo al ridículo, dejá de pensar en qué van a decir o pensar los que te rodean cuando vean este cambio drástico en tu vida. ¡Que se acostumbren! Dejá de atarte al ritmo, a las formas, a las opiniones, y a los miedos de los demás. Soltá amarras de una vez, y empezá a vivir el mejor tiempo de tu vida.

Vas a cometer errores, vas a fallar, hay cosas que van a doler, y va a costar. Pero nadie te va a poder sacar la alegría de haber dejado todo por lo que soñas, por lo que amás. Y con que de 10 intentos aciertes sólo uno, vas a estar muchísimos pasos más adelante que aquellos que nunca lo intentaron. ¡Y ni te digo si encima te detuviste a aprender de los otros 9!

Así que: ¡No te quedes quieto si el corazón te pide a gritos que te muevas! Volvete un poco loco si es necesario. Andá, viví, probá, jugá, divertite, intentá, fallá, ¡LLORÁ! (¡no le tengas miedo a llorar!), salí, ridiculizate un poco, y de una vez por todas dejá todo en la cancha por esos sueños que tenés en el corazón.

Que el 2015 sea nuestro año, el año de soñar. Y de vivir la vida como (nuestros propios) héroes. 🙂