El fracaso y el triunfo según Marcelo Bielsa

Si salís de una relación en la que «perdiste», existe la chance de que el que más perdió en realidad no hayas sido vos. Por ahí en ésta situación (aunque parezca) no tocó «perder», sino ganar en la parte del proceso. Ganar el hecho de aprender cómo querés manejar vos las situaciones (incluso esas que no podés manejar).

Si perdiste y la situación te hace pensar que sos lo peor del mundo, que no valés, que no servís, que sos poco hombre/mujer, por ahí es hora de que te dejes de preocupar un poco por los «resultados» a corto plazo, y te empieces a enfocar un poco más en los procesos, en los caminos, en el carácter que formaste con esta «derrota». No te comas el cuento de ganar o perder como resultado si lo que ganaste te va a formar mejor para ganar no uno sino varios partidos próximos de la vida.

En la vida no siempre conviene eso de «ganar como sea» (en el fútbol sí, te lo digo yo que soy de Racing, pero en la vida no siempre). A veces conviene perder un partido para formar un equipo que gana campeonatos. A veces, como «equipo que gana no se toca», necesitamos perder algún que otro partido (aunque duela) para hacer los cambios necesarios para formar un equipo íntegramente ganador. Un equipo que no gana de «carambolas», ni con recursos poco nobles, sino que gracias a las derrotas aprendió a ganar como se debe.

Si te ganaron de maneras poco claras, con recursos extraños, o si te lastimaron en el camino, no te quedes con bronca con vos, con el otro, ni con el resultado. A veces no depende de vos y no podés manejar ese resultado porque ya está, ya lo perdiste. Lo que sí podés manejar es la actitud con la que tomás esa derrota. Si perdiste en el resultado, ganá en tu planteo táctico para un próximo partido. Si lo ves así, por ahí después de todo, en el fondo, y aunque hoy cueste verlo, no perdiste nada.

Por eso, si hoy perdiste, no te lastimes el autoestima. No te dejes desarmar, no te rindas. No sos un perdedor, sos un ganador que está aprendiendo a ganar no solamente partidos, sino campeonatos.