«Fuck the poor» (algo así como «que se jodan los pobres») es la nueva campaña de la organización «The Pilion Trust«, que se enfoca en ayudar a los más necesitados (por lo menos en lo que materialmente refiere). Lo que les propuso la agencia Publicis fue que un hombre salga a las calles de Londres a repartir folletos con un cartel grande que diga «Fuck the poor«.

Fuck the poor: Que se jodan los pobresEn pocos minutos empezaron a aparecer (lógicamente) los indignados con el mensaje: «¡Esto es asqueroso!», «¿Cómo ‘que se jodan los pobres’?», «Deberías pensar una mejor manera de ayudarlos para que no vivan más en la calle«, «Tiene frío, dale un abrigo»… y varios argumentos lógicos que MENOS MAL que aparecen cuando alguien lanza éste tipo de mensaje a la calle.

El problema está en el remate de la campaña. Cuando el mismo tipo sale a la calle con un cartel de «Help the poor» («Ayuda a los pobres») básicamente pasa desapercibido para la gente. No le prestan atención, nadie lo registra y uno sólo que pasaba por ahí le da una moneda.

No está bueno caerle al que (correctamente, a mi gusto) se enoja con alguien que sale a la calle con un cartel de «Fuck the poor», pero sí notar esa paradoja rara que se nota al final. Algo tenemos que cambiar como sociedad si realmente nos pone mal (o no nos gusta) que la gente no coma o pase frío en la calle. Algo tenemos que empezar a hacer diferente para que esa reacción del principio no sea una hipocresía.

Y algo, también, tenemos que cambiar a la hora de comunicar lo que hacemos los que ya estamos haciendo cosas con enfoque social. Me cansa sentir que, encima de que me pedís plata, te sentís mejor persona que yo por estar ayudando a otros. Me cansa que sí o sí el recurso sea el golpe bajo. Pero sobre todo me cansa que pasen ignoradas como si nada tantas ideas y acciones geniales que ya se están llevando a cabo alrededor del mundo.

Es hora de empezar a caretear menos y ayudar más, y también de empezar a comunicar más creativamente. 🙂