http://youtu.be/bDBVD9KPHHU

No soy un fanático de las decisiones tomadas sin pensar, así que a eso no apunta el título del post. Pero me encontré en YouTube este videíto cortito que reflexiona un poco sobre esa idea de que cada día tiene 86.400 segundos, y que cada uno de ellos cuenta.

Ojo: Es necesario dormir, comer, trabajar, y hasta es necesario relajarse un poco. No se trata de vivir todo a las apuradas porque el tiempo corre y tenemos que hacer mucho. Se trata de valorar ese tiempo. Incluso el tiempo que es para relajar, jugar con la cabeza y «no hacer nada».

Muchas veces tratamos de estar todo el tiempo ocupados para sentir que estamos haciendo más. O de vivir a las corridas (basta con sentarse a mirar la gente en el centro de la ciudad), pensando que eso nos hace «aprovechar mejor el tiempo». Y la verdad es que no siempre es así. A veces vivir a las corridas nos hace meter muchas cosas en menos tiempo, pero eso no significa necesariamente aprovecharlo.

Me gusta del video que la decisión que ahora estás pateando, puede cambiar tu futuro. Y cuanto menos la patees y antes la tomes, más futuro con eso a favor tenés para aprovechar. Ya lo dijo (curiosamente) Arjona: «No le quite años a su vida, pongale vida a los años, que es mejor».

Hoy es un buen día para empezar a ponerle vida a cada uno de esos 86.400 segundos que tenemos por delante. 🙂