Elegir la grandeza

Caminando por las calle en las vacaciones me encontré con éstos afiches. No soy muy fanático de Neymar, pero la idea que viene desarrollando Nike con la grandeza en sus publicidades me parece muy buena. Ya era bueno aquel spot, ahora creo que ésta serie de afiches (el que más me gustó es el de arriba) vuelven a dar en el clavo.

Me gustó la idea de no esperar «haber nacido bendecido», o «haber sido tocado con la varita mágica» para marcar una diferencia en nuestra propia vida y en el mundo. O todo lo contrario: entender que el hecho de vivir es de por sí haber sido bendecido y tocado con aquella varita. Con estar vivos ya ganamos. Y ya tenemos todo lo necesario para aspirar a la grandeza. A la verdadera grandeza.

Entonces me gusta la idea de elegir nosotros a la grandeza. Elegir ese camino para vivir la vida. Elegir la grandeza en las pequeñas y grandes cosas de la vida. En una ayuda desinteresada, en un gesto, en un saludo, en un mensaje, en un agradecimiento, en una manera de trabajar, en una manera de llevar tu negocio, como jefe, empleado, o freelancer.

Elegir la grandeza en la manera de relacionarte con los demás, en la manera de ser como ciudadano, amigo, o familiar. En la manera de ser como deportista, o en lo que sea que tengas a mano.

Elegir la grandeza incluso aunque su camino cueste más, sea más difícil, o incluso aunque nadie lo elija. Porque aunque en el momento el camino sea más complicado, a la larga la grandeza misma recompensa.

Así que después de verlo y de pensarlo un poco, me desperté hoy con la idea de que soy «bendecido» o «tocado con la varita» por haber nacido, por estar vivo y tener salud. Y decidido definitivamente a buscar la grandeza en todas las áreas de la vida. 🙂