La novia y la madre

Vamos a pensar parecido pero al revés a lo que hacíamos hace unos días con las oficinas: Si tenés novia, tratá de tener ahora una imagen mental suya.

Imaginatela al sol, sonriente, tierna, o apelá a la imagen suya más dulce (hasta sexy si querés también te permito) que tengas en tu cabeza. Si no tenés imaginá a alguna pareja que hayas tenido, o a la señorita que ahora ilumina tus ojos.

Una vez que ya tenés esa imagen en mente, imaginá si podés un beso tierno con ella como el de la foto de arriba. Con la brisa yendo y viniendo, el sonido del mar, y demás… Estás girando en medio de un beso tierno, el sol te da directo en los ojos así que por un segundo dejás de ver, y cuando volvés a ver bien… estás besando a la madre.

Dos teorías se mezclan en ésta campaña contra el cáncer. Una científicamente comprobada, y la otra por ahí anda. Una: La mucha exposición al sol sin cuidado, envejece la piel más y más rápido. La otra: Si querés saber cómo va a ser tu novia de grande, mirá a la madre.

La primer teoría también se vio respaldada con una foto que dio vueltas al mundo en los últimos días. Un camionero alemán de 69 años que por 25 años, debido a su trabajo, recibió los rayos del sol directo en un costado de su cara. Por cuestiones de rayos ultravioleta y algunos otros varios nombres raros, lo que sabemos es que la cara le quedó así:

Camionero sol piel

Y la segunda teoría, la de las hijas y las madres, está comprobada por tus amigas, parejas, ex-parejas, compañeras de trabajo y sus madres. Ojo, siempre hay muy dignas excepciones, sí. Pero justamente son ellas las que confirman la regla.

Ahora sí, a lo que ibamos: Esas dos reglas mezcló la Fundación Contra el Cáncer en Bélgica. La campaña se llamó «El cambio a medianoche: La peor pesadilla del novio«. Notaron que las mujeres incluso sabiendo que tendrían que cuidarse del sol con protector solar, no lo hacían. Así que decidieron darle otro enfoque a la cuestión…

Si ésta no es la peor pesadilla del 90% de los novios del mundo, le pega en el palo, rueda por la línea, pega en el otro palo, la revienta un defensor, no terminó el peligro para el equipo del novio, otro pelotazo cruzado, travesaño y sale, pero todavía le quedan dudas al comentarista de que la pelota haya entrado… 😛

Pero bueno, acá está el making of de la misma campaña: