Hay algunos de nosotros que terminamos de ver una película o serie de acción y nos sentimos el protagonista, aunque sea en nuestra mente. Y aunque vamos caminando por la calle como todos los demás, sentimos que de fondo suena el tema de Kill Bill y que ese pequeñísimo tramite en el banco en realidad es la mismísima ejecución del plan de La Gran Estafa. Y decí que no nos da la cara para usar anteojos oscuros o Ray Ban’s, sino sería peor todavía…

Esa como mucho es una estupidez simpática que tenemos algunos en nuestro cerebro nada más. Pero hay otros que viven la vida como si fuera un drama. Y aunque jamás van a admitirlo, la parte que más les gusta es el momento del nudo en la historia. Cuando se desarrolla la complicación en la trama, y ellos son pobres diablos que sufren y sufren, y el espectador se revuelca en su sofá con un nudo de angustia en el bajo vientre por el indefenso protagonista.

Retrasan el desenlace lo máximo posible, y una vez que lo consiguen no se van a permitir pasar mucho tiempo sin un nuevo nudo que complique las cosas y «le ponga condimento a la vida» (como ponerle cianuro al pancho «para darle sabor»).

No sé, éstas publicidades del «Canadian Film Festival 2012» (que se dio del 28 al 31 de Marzo en Toronto) me hicieron pensar en esas dos variantes de la misma locura. El que se ensalza simpáticamente como protagonista en la última de Vin Diesel y el que se arranca las venas con una galletita de agua al ritmo de la encarnación de la muerte de Mufasa en cámara lenta. 😛

Yo las vi en el blog I Believe in Advertising. Y justo en el momento en que termino de escribir el post, me encuentro con ésta imagen de Desmotivaciones que resume la idea espectacularmente:

Si tu vida fuera una película, ¿Cuál sería?