Soy bastante molesto con el tema de no derrochar energía (entiendase por derrochar algo que se gasta sin que se lo esté usando o aprovechando). Me molestan mucho las luces prendidas de más, desenchufo cargadores y zapatillas que no se usan por las dudas, y demás…

Ahora, desde que en casa compramos aire acondicionado, tengo un dilema importante. Porque creo que si se usa para combatir el calor hasta cierto punto no está mal, pero soy partidario de usarlo lo menos posible. Pero los únicos bichos que pueden convencerme de dejarme morir de calor a 74.000 °C por no prenderlo, son los osos polares.

Son bichos a los que les tengo cierto amor, porque tienen un aire de buena gente, o algo por el estilo. Como de tipos que estaban tranquilos ahí, sin joder a nadie. Como si a uno cuando está durmiendo la siesta (cuando dormimos todos somos adorables) le empezaran a derretir la cama de la nada.

De hecho, tuve mi época activista (en la que literalmente sude la gota gorda) en pleno enero, cuando entré en crisis a partir de una publicidad en la que se le derretía el glaciar al bicho y terminaba muriendose por no poder flotar en ningun lado.

Ahora veo ésta publicidad de Nissan Leaf y no me queda otra que agradecer por no tener auto (y porque mi bici playera no tiene mucho nivel de emisiones de CO2 que digamos :P), sino era otra crisis de culpa que no iba a poder soportar contra los pobres bichos. ¡Y más sabiendo (por ver el backstage) que el Oso Polar de la publicidad es real! 😛

(Me pregunto, así como quien no quiere la cosa, por qué soy yo el que tiene esas crisis y no los gobernantes que pueden bajar el desperdicio de energía de Times Square, Las Vegas, o demás lugares así… pero ese será otro tema, me imagino).

¡Ah! ¡Hablando del tema! Hace poco leí que el agujero de la capa de ozono está desapareciendo. Pregunto por no saber: ¿Esto es verdad? ¿Es una media verdad? ¿Es posta tan bueno como parece? Me entró la duda y no tengo ni la menor idea de nada como para comprobarlo por mi mismo. 😛