El juego de la vuvuzela

El tema éste de las vuvuzelas será quizás como los chistes con los nombres Kaká y Elano: algo a lo que acostumbrarse como moneda corriente en el Mundial. Y que probablemente no cambien hasta el próximo (que tendremos algún otro motivo).

Pero ahora estamos a sólo unas horas del último partido de Argentina por la primera ronda, contra Grecia y con un recambio de 7 jugadores. Con sólo empatar estamos en Octavos.

Así que aprovechando la apasionante jornada mundialista, trato de no desentonar tirando un tema relacionado, para no espantar al público que está disfrutando de ésta fabulosa reunión internacional del deporte más lindo del mundo, y trato de hacerlo con algo lúdico, como para no perder tampoco al otro público. Soy todo un telemarketer, vamos (?).

El asunto es que gracias al Vuvuzela Nailer, un juego creado con buena velocidad de reacción, cualquiera de nosotros puede descargar de una manera inofensiva la ira que le vino generando el tema éste de las vuvuzelas.

El juego tiene una simple misión (que no creo que nos cueste asimilar): dispararle a las vuvuzelas que suenan. Hay que fijarse de no pegarle al hincha que la sostiene ni a los que lo rodean.

No es lo nuevo de Konami, ni te reconoce el cuerpo un láser extraño, pero ¡decime si no se siente bárbaro darle de a mazazos al mouse sintiendo como dejan de sonar las vuvuzelas!. 😛