Hace 2 años, «Que la pases lindo!» apadrina a una nena de Chaco llamada Estefania y hace uno a un nene de África llamado Pierre. Probablemente no lo sabías, pero hoy te lo digo porque hace un tiempo estoy pensando una idea que puede estar buena.

Los que formamos éste blog (ustedes y yo) somos gente copada con la idea de que un mundo mejor es posible y necesario. Locos lindos que todavía creemos que podemos cambiar el mundo. Algunos nos llaman idiotas, pero nos gusta más eso de «soñadores«.

Con eso en mente, pensé en hacer una campaña de apadrinamiento de chicos en blogs. Que cada uno apadrine a un chico por medio de la fundación o método que quiera. De ahí nace ésta especie de Campaña Q! que pavotamente titulé: «¿Alguien quiere pensar en los niños?«. 😛

¿Qué es apadrinar a un chico?

Donar un poco de plata por mes a una fundación para que la destinen al cuidado, alimentación y desarrollo de algún chico o grupo de chicos en especial. Acá tenés algo más de información.

¿Por qué y para qué?

Por que el mundo está dado vuelta: pocos tienen muchísimo, muchos tienen poco, y la mayoría se muere de hambre. Nosotros somos (mínimo) de los muchos que tienen poco. Entonces el objetivo es repartir de lo que tenemos con los que no tienen.

Es un gesto chiquito pero que puede equilibrar un poco la balanza.

¿Quiénes se pueden sumar?

Se puede sumar todo el que quiera. Y hasta me animo a decirte que mientras lo hagas, ni me importa cuál es tu motivación. Si lo hacés para sentirte bien con vos mismo, para hacerte el bueno, o para chamuyarte una minita, sos bienvenido. Hacélo. Al pibe lo ayuda igual y a vos por ahí te motiva para ayudar en algún otro área y todo.

Digo en blogs sólo para aprovechar el espacio para motivar a otros a hacer lo mismo. Pero no es necesario que tengas blog, que seas famoso, o que seas un honorable macho de América. Al nene le importa un sorete tu URL o cuántos amigos tenés en Facebook.

¿Cómo?

Te contactás con la fundación que quieras y ellos te explican paso por paso. Podés pagarlo con tarjeta de crédito, pago fácil, depósito bancario, de mil maneras.

Yo apadrino a Estefania por medio de la Fundación Apadrinar (que conocí googleando) y a Pierre por la Iglesia de la Puerta Abierta (mi iglesia). Recomiendo muchísimo a las dos. Pero sino podés googlear y hacerlo por medio de la que más te guste.

Como en mi caso el blog es mi trabajo, ese apadrinamiento sale de las publicidades que van apareciendo en el blog (¿viste? ¡y vos pensabas que estaba juntandola con pala para irme a vivir a Fiji!). A eso aportan los banners y post patrocinados.

Por ahí vos también tenés un blog que deja algo de plata, o cobrás un sueldo, o te dan una mensualidad (o esas cosas que le dan a los pibes ahora), por ahí te podés juntar y apadrinar con algún amigo o grupo (un club, un curso, una oficina).

Pueden ser $50, $60, $100, $200, vos te comprometes con la cantidad según lo que puedas.

Pasala y que no vuelva

Podés ayudar apadrinando o motivando a otros a que lo hagan. Todos podemos desparramar la idea de apadrinar entre nuestros amigos. No pasar el post, el blog, o la campaña, si no querés. Ni siquiera me nombres. Pero pasá la idea.

La campaña es una excusa para tocar el tema de una manera copada. Para dar a conocer y fomentar la opción. Así que pongamos el tema sobre la mesa, digamoslo.

No sé si alguien nos va a dar bola, pero seguro vale la pena intentarlo. Si aunque sea uno arranca a apadrinar a partir de ahora, es un pibe al que le mejoramos la vida, así que estamos hechos…