Señores, señoritas: Recuperé la Macbook. En éstos días de su ausencia me la imaginé cantandome la canción de arriba. Ya me había desacostumbrado a Windows y acostumbrado por demás a la Macbook. Así que volver fue duro.

Y ojo, no es que odie Windows, pero sí que no entiendo cómo alguna gente común sigue prefiriendo Windows en lugar de Mac o Linux y todas las ofertas que tiene. Y no hablo del que no puede comprar una Mac o el que no entiende cómo se instala Linux. Hablo del que prefiere por gusto propio usar Windows. Pero bueno, la gente está loca. 😛

El asunto es que vuelvo al blog. En la semana pensé algunos posts que ya no sirven (onda un BUEN compilado sobre el Bicentenario, pero ya deben tener las bolas llenas del tema), y otros que inesperadamente se mejoraron sólos (iba a comentar un trailer de película que me interesó, por ejemplo, y ayer me llamaron y tengo novedades copadas para la semana que viene).

Ahora con la Macbook también voy a poder ver el final de Lost… que salió después de que se me rompa la máquina. Al márgen: ese es un tema que no se tocó en éste blog. Porque no lo vi, y porque ya deben tener las bolas hinchadas también. Los que lo vieron y los que no.

Voy a poder ver el final de la tercer temporada de Chuck… un final que no le importa a nadie por ahí, pero nosotros somos recontraremil fans y estamos ansiosos por verlo (con «nosotros» me refiero a mi y a los seguro 3 o 4 lectores que lo quieren ver).

En éstos días (banquenmé la necesidad de catársis que produjo la ausencia) me vi algunas películas (recomendé Up in the air, para el que no la vió), me compré libros que quiero leer en breve, reflexioné sobre la vida, me enamoré varias veces, profundicé las ganas de viajar y comprar un auto, pensé cómo conquistar al mundo y juntar plata para viajar y comprar un auto, y demás…

Ah, y también me indigné con las voces que le pusieron al doblaje de Two and a half men en Telefé. Pero eso es otro tema. Es bueno estar de vuelta. Buen fin de semana para todos. 🙂