Después de estar 1 año y 1 mes lesionado en el vidrio (lesionado de muerte, pero «sobreviviendo» como diría Victor Heredia), después de 2 años completos de uso (es el celular que más me duró), señoras, señores: TITO ACABA DE MORIR.

En realidad murió hace 2 semanas (exactamente el Martes 3 de Febrero de 2010), pero uno no lo da por vencido ni aún vencido.

Lo cargué completo, lo puse al sol, al frío, con secador de pelo, le compré una pantalla nueva por eBay (las compré a alguien de China a… ¡1 dólar! por recomendación de Cristian), lo abrí, le cambié la pantalla, todo… y siguió sin arrancar.

Las causas de la muerte todavía son desconocidas. Tenía tremenda tela de araña astillada en la pantalla, y estaba dando vueltas en un campamento de como 50 chicos de entre 10 y 13 años… Por ende, pudo haberle caído un meteorito de frente, o pudo haber estado nadando por la pileta sin que yo tenga mucha idea… 😛

La cuestión es que murió dignamente y en actividad. Se bancó una vida aventurera y murió como mueren los hombres: dejando de funcionar (?).

Fue un buen tipo. Que en paz descanse.