http://www.youtube.com/watch?v=8MB21Ga54xY

Ayer haciendo zapping me crucé con «Stranger than fiction«, una película en la que una escritora va creando una historia con un personaje que, mientras tanto, está viviendo en la vida real lo que ella escribe (arriba está el trailer, viendolo se entiende mejor). Es interesante, la vi un par de veces y siempre me deja pensando.

Porque todo marcha perfecto hasta que en un momento ella decide que su protagonista iba a morir en un accidente. Desde que se entera de eso, él empieza a repensar su vida y a vivirla diferente. Poniendo más atención a lo que lo apasiona, a sus «asuntos pendientes» (lo que siempre pateó para más adelante), y disfrutando más incluso de las pequeñas cosas.

Desde comprarse una guitarra eléctrica para aprender, hasta dejar de cenar sólo y pasar a hacerlo en compañía. Repensando sus metas, sus objetivos y sueños. Repensando por qué hacía cada cosa y por qué posponía sistemáticamente algunas otras. No quiero contar mucho más, pero sí recomendarla porque a mí me generó en la cabeza un ejercicio bastante copado.

Y en ese ejercicio relacioné ésto con un post de Facundo («A 9mm de la muerte«) en el que cuenta cómo un balazo de un ladrón casi lo mata y, gracias a Dios, terminó haciendo todo lo contrario: le dió un giro a la manera en que vivía y disfrutaba la vida. Me gustó mucho el post y me pareció MUY aprovechable. Porque no es necesario que nos pase a todos para reflexionar.

Y seguí relacionando con otro post, en éste caso de Nico («Cómo gastan el tiempo los norteamericanos«) que muestra graficamente (por medio de una nota en el NYT) en qué usan/invierten/gastan el tiempo los estadounidenses. El gráfico se puede ver y toquetear acá (es MUY interactivo y tiene MUCHOS datos).

Y por último relacioné con el texto «Instantes». Que ya no sé ni de quién es, pero que me parece lo menos importante.

La mezcla de las cuatro cosas me está haciendo pensar y reflexionar muchísimo. En qué cosas ocupo el tiempo, qué cosas pongo como urgentes y qué cosas como importantes, con qué mentalidad organizo los tiempos, los descansos, el ocio y las responsabilidades.

Redefiniendo prioridades, sueños y las cosas que quiero para mi vida. Repensando las cosas como para hacer de mi vida no menos de lo que sueño.

Y entendiendo que en cada segundo que pasa estoy escribiendo la historia de mi protagonista. De mí depende que sea un drama, un embole, o una historia inolvidable.

Tendré mis errores y mis aciertos, pero sepan entender: ésta es mi opera prima.