La nube mala onda. Mr Eko con pelotas.

Pido 5 minutos para hacer una mini reflexión que por ahí no diga mucho pero que aunque sea nos haga pensar un poco.

Porque me da la sensación de que hoy vamos todos «con los tapones de punta» por las dudas. Que la gente se irrita fácil. En internet, en los blogs, en twitter, en el supermercado, en el embotellamiento de acá a la vuelta, en todos lados. Que estamos todos preparados para bardear, insultar, criticar, rebajar al otro si piensa distinto o si no nos gusta algo que hizo.

Si opina distinto lo deshacemos, no porque tengamos una alternativa mejor (que tampoco justificaría), sino porque no nos cabe que haya elegido ESA. O que no nos cabe que esté feliz con la que eligió. O porque no nos gusta la cara. O porque…

Y no digo que a todos nos tenga que gustar lo mismo, porque gracias a Dios que no es así. Digo que me da la sensación de que le faltan un par de cucharaditas de buena onda a la gente.

Que hay como una gran nube negra que nos va metiendo adentro y contagiando la mala onda. (No está de más aclarar: cuando hablo de «mala onda» no hablo de «vibras» y cosas raras, hablo de la pestilencia que le ponemos a los comentarios, la mala actitud).

Empezamos a hablar bien de un tema y de golpe un comentario, una cara, una ironía, una burla, o algún problema que el otro traía de vaya a saber qué lado, nos hace saltar la térmica, y de golpe y porrazo, como quien no quiere la cosa, nos metimos en la nube.

Y me incluyo, nos metimos. ¡No nos dimos cuenta y nos arrastró!. De hecho hay veces que para no meterme en esa movida, evito hablar ciertos temas. Y eso no tendría que pasar, pero pasa.

Así que propongo inyectarle un poco de amor y buena onda al asunto. Menos de ira y más de «blanda respuesta». Menos de «la madre que lo parió» y un poco más de cariño. Un poco menos de cara de ojete y más de sonrisa injustificada.

¡Estoy pidiendo responder bien, mostrar amor, buena onda y sonreir nada más! ¡Y como están las cosas hoy hasta suena medio hippie lo que estoy diciendo!.

Yo propongo sonreír más. Propongo responder mejor. Seguir teniendo ideales y defenderlos, ojo, pero hacerlo con amor, y de buena manera.

Uno que la tiene lunga dijo que en el amor hay paciencia y amabilidad, y que no hay egoísmo ni orgullo. Y dijo que el amor no es grosero, no se enoja por cualquier cosa, ni se pasa la vida recordando lo malo que otros lo hicieron, porque el amor perdona.

Entonces yo propongo, por más hippie que suene, poner de moda el amor y la buena onda. En la vida personal, en el día a día. No digo de hacer remeras que digan «AMOR Y PAZ», digo de practicarlos todos los días. Hacerle frente a la nube negra con amor y con pelotas, como Mr. Eko en la foto.

Y el que quiere se suma y me acompaña.

Y el que no, QUESEVAYABIENALARECALCADACUENCEICEN(·%/·)%·%·%:… MADRE. 🙂