«Veintitantos» se llama el mail que me reenvió Zim hace poco. Y sí, es un «forward». Si, prometimos nunca más en nuestra vida volver a mandarlo, pero de golpe caen algunos que valen la pena y uno se siente en la obligación (sino, RUEGO ver: «Oportunidades» y «Prioridades«).

El texto éste está orientado a «los que tenemos veintitantos». Yo también me pudrí de ese que dice que «si naciste en los 90…», así que no es eso, tranqui. Pero si no tenés veintitantos probablemente no te sientas identificado en varias partes. De hecho yo, teniendo veintitantos, hay partes con las que no me identifico.

Pero en su gran mayoría creo que es un reflejo de un sentimiento de todo una generación de gente que camina por la ciudad (los cadetes, los deliverys, las recepcionistas, el que te responde en el call center, y demás).

Por las dudas voy a aclarar de nuevo que lo de abajo no lo escribí yo (no porque sea malo, al contrario), y ya te lo dejo para que lo leas…

Le llaman la ‘crisis del cuarto de vida’. (sí, hay nombre para todas las crisis…)

Te empezas a dar cuenta que tu círculo de amigos es más pequeño que hace unos años y valorás más la familia.

Te das cuenta de que cada vez es más difícil ver a tus amigos y coordinar horarios por diferentes cuestiones: trabajo, estudios, pareja, etc… Y cada vez disfrutas más de esa cervecita que sirve como excusa para charlar un rato.

Las multitudes ya no son ‘tan divertidas’… hasta a veces te incomodan. Y a veces extrañas la comodidad de la escuela, de los grupos, de socializar con la misma gente de forma constante. Pero te empezas a dar cuenta que mientras algunos eran verdaderos amigos otros no eran tan especiales después de todo.

Te empezas a dar cuenta de que algunas personas son egoístas y que, quizás, esos amigos que creías cercanos no son exactamente las mejores personas que conociste; y que la gente con las que perdiste contacto resultan ser amigos de los más importantes.

Ríes con más ganas, pero lloras con menos lágrimas, y con más dolor. Te rompen el corazón, pero esta vez no era un capricho,y las desilusiones son mas grandes… y te preguntas cómo esto te pudo hacerte tanto mal.

O por ahí te acostas por las noches y te preguntas por qué no podes conocer a alguien lo suficientemente interesante como para querer conocerlo mejor, o por qué cada vez son mas boludos y el que tiene algo interesante se fuma hasta la yerba.

Ya no te gusta el lindo banana, ahora te fijas en el compañero que puede decir una frase coherente sin la palabra ‘boludo, pajero, culiado’ en el medio, y que sus conversaciones no terminen siempre en un tema: sexo..

Pareciera como si todos los que conoces ya llevan años de novios y algunos empiezan a casarse. Y vos tambien por ahi estas con alguien, pero simplemente no estás seguro si te sentis preparado para comprometerte taaaanto.

Los chongos de una noche te empiezan a parecer baratos, aburridos, y emborracharse y actuar como un idiota empieza a aparecerte verdaderamente estúpido.

Salir tres veces por fin de semana resulta agotador y significa mucha plata para tu pequeño ingreso.

Miras tu trabajo y quizás no estés ni un poco cerca de lo que pensabas que estarías haciendo. O quizás estés buscando algún trabajo y pensas que tenes que comenzar desde abajo y te da un poco de miedo.

Tratas día a día de empezar a entenderte a vos mismo, sobre lo que queres y lo que no. Tus opiniones se vuelven más fuertes. Te das cuenta que no vas a cambiar el mundo, y que hay realidades que por mucho esfuerzo y ganas que le pongas no se pueden transformar, te das cuenta de que sos un punto en el sistema, y que Mc Donalds no se va a fundir por que vos no le compres…

Ves lo que los demás están haciendo y te encontras a vos mismo juzgando un poco más de lo usual porque de repente tenes ciertos lazos en tu vida y adicionas cosas a tu lista de lo que es aceptable y de lo que no lo es.

A veces te sentis genial e invencible, y otras… solo, con miedo y confundido.

Por momentos tratas de aferrarte al pasado, pero te das cuenta de que el pasado cada vez se aleja más y que no hay otra opción que seguir avanzando.

Te preocupas por el futuro, por la carrera, el trabajo… y por armar una vida para vos. Y mientras antes ganar la carrera sería buenisimo, ahora tan solo quisieras estar compitiendo en ella.

Lo que puede que no te des cuenta es que todos los que estamos leyendo esto nos identificamos con ello.

Todos nosotros tenemos ‘veintialgo’ y nos gustaría volver a los 15-16 algunas veces. Parece ser un lugar inestable, un camino en tránsito, un desbarajuste en la cabeza… pero TODOS dicen que es la mejor época de nuestras vidas y no tenemos q desaprovecharla por culpa de nuestros miedos… (aclaramos que esto nos mete mas presion y mas frustraciones… ‘si ando asi en la mejor estapa, no quiero pensar cómo voy a estar en la peor!!!’)

Dicen que estos tiempos son los cimientos de nuestro futuro. Parece que fue ayer que teníamos 16… ¿¡Entonces mañana tendremos 30!? ¿¿¿¡¡¡Así de rápido!!!???

HAGAMOS VALER NUESTRO TIEMPO… QUE NO SE NOS PASE!

La vida no se mide por las veces que respiras, sino por aquellos momentos que te dejan sin aliento…

Pasale esto a tus amigos de veintitantos… quizá le ayude a alguien a darse cuenta que no esta solo entre tanta confusión…