Particularmente soy una persona a la que le interesa mucho el diseño. De todo. No me parece justo discriminar por la imagen, pero sé que a todos (o a la gran mayoría de las personas) las cosas nos entran primero por los ojos.

Creo aparte que las cosas como el diseño del ambiente en el que vivimos y trabajamos, influye mucho en la manera y en el estado de ánimo en que hacemos esas cosas. Dandonos más ganas o sacandonos las pocas que tenemos de hacerlo.

Es por eso que me gusta diseñar o pensar en diseños para los ambientes en los que me manejo. Una buena habitación (que es en donde trabajo la mayoría del tiempo también), y sobre todo un buen living para los momentos de hacer huevo.

Como todavía la casa no es sólo mía, sobre el living no tengo mucha autonomía. Pero algún día voy a tener mi departamento (sólo o con mi esposa), así que ya planeo mi living espectacular para ese momento. Y mientras tanto lo que se puede lo aplico en casa.

Como no quería hacer una categoría que sea «mi living», vamos con una que sea «diseño» (sí, no es el nombre más original que había en el mercadito de nombres, pero incluye lo que quiero incluír).

El primer objeto que entra de cabeza en mi futuro departamento es el Sillón Placentero (5 párrafos para ir al grano… tiene que ser un récord).

El Placentero es un sillón creado por el argentino Diego BattistaBatti«) partiendo desde las ideas (o «conceptos») de «placer» y «placenta». Por más que diga muchas palabras sobre el diseño, el arte, los materiales usados, o demás, lo que importa es la imagen:

No sólo pareciera ser MUY cómodo (que dicen que lo es), sino que además me gusta mucho a nivel diseño. Pero aparte me compra la idea de cómo se mueve. Según Innovar (el premio que ganó en 2007):

El concepto de apoyo, dado por su base esférica, es distinto a todos los de su tipo, permitiendo al usuario mecerse en cualquier dirección, garantizando estabilidad por el contrapeso que incorpora en su interior.

Acá hay un video con el creador hablando, y sobre el final se puede ver lo que digo del movimiento (que es bastante más atractivo ver en video que leer en teoría):

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Así que si a alguno le sobran los $3000 que cuesta comprar uno de estos sillones placenteros, ya sabe, me lo regala y del envío (gratuito) me encargo yo. 🙂

Nota: yo sé que parece, pero éste NO es un análisis patrocinado. 😛