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Kintsugi: Valés más después de tus heridas

Por ahí hayas leído, dando vueltas por internet, acerca del «Kintsugi» o el «Kintsukuroi«. Si no sabías nada (como yo), y alguna vez en tu vida pasaste (o estás pasando) por un momento difícil (como el 100% de todos los demás seres humanos), puede que te interese seguir leyendo.

Por lo que pude aprender leyendo, la traducción más exacta del término «Kintsugi» o «Kintsukuroi» al español sería algo así como «carpintería de oro» o «reparación de oro«. Es un arte japonés que tiene sus inicios en el siglo XV y que se enfoca en arreglar las grietas de los objetos de cerámica (rotos por debilitarse con el tiempo o por golpearse en algún accidente) con un barniz de resina mezclado con polvo de oro. El resultado final sería este:

Kintsugi: Te volvés mejor después de las heridas

Lejos de «hacer como que no pasó nada», o tapar el hecho de que algo se rompió en algún momento, la idea es justamente la contraria. La filosofía detrás del Kintsugi entiende que las grietas del objeto no se tienen que ocultar o disimular, sino mostrar y embellecer. Porque no lo desvalorizan, sino que por el contrario, le suman valor.

Las grietas son parte de la historia de ese objeto, de sus transformaciones.

Tanto es así, que a algunos se los acusaba hasta de romper intencionalmente los objetos, para así poder repararlos con la técnica del Kintsugi, porque algunas antiguas piezas reparadas de esta manera terminaban siendo incluso más valoradas que las que nunca se rompieron.

Y por si eso fuera poco, gracias a la ayuda del Kintsugi, la cerámica del objeto no sólo se repara, sino que queda más fuerte de lo que era antes de romperse.

Entonces: No sólo que el objeto no se tira, que no deja de ser útil, no sólo no pierde valor por sus fracturas o las grietas que fue consiguiendo con el tiempo, sino que además, a través de esta manera de ver las cosas, el tiempo y esas mismas fracturas hacen que el objeto valga más después de sus heridas.

Pero está bueno también notar que lo importante no es cómo se rompió el objeto, cómo llegó hasta ahí, sino que el énfasis está puesto en cómo se repara. Una vez que algo te lastimó, que marcó una herida, el foco no debería estar en volver a pensar y resentir esa herida (que es lo que la mayoría hacemos con recuerdos tristes, nostalgia que no termina nunca o potes de helado que sí terminan de a montones), sino en cómo reaccionás vos a ese golpe. Cómo decidís levantarte una vez que te caíste. Cómo seguir avanzando a pesar de lo que pasó.

No se trata de irse rompiendo por la vida intencionalmente, está claro. Pero sí de entender que esa historia que tenés, esos errores, esas heridas, esas cicatrices, y esas cosas que te marcaron para siempre, hoy pueden ser parte de tu historia, de lo que te hace tener más (y no menos) valor. Todo depende de cómo las tomes, cómo las uses, y cómo las repares hoy.

Porque sí, el tiempo, el esfuerzo, y esa resiliencia, esa capacidad de sobreponerse a lo que sea que haya pasado, a seguir jugando sean cuales sean las cartas que te tocaron en esta mano, van a terminar sanando las heridas, aunque también a dejar cicatrices. Pero esas heridas, si están bien sanadas, no son cicatrices que recuerdan el golpe, sino marcas que recuerdan que sobreviviste a ese golpe. Y que te hiciste más fuerte, más lind@, y más valios@ que antes. 🙂

3 comentarios

  1. Alfa23

    Me recordó a las armaduras de los caballeros del zodiaco. Que eran reparadas después de los combates más duros,con una técnica similar la que mencionas.

  2. Paula

    Muy bueno. Hay un libro que desarrolla esta teoría ampliamente: Antifrágil, de Nassim Taleb.

    Él dice que falta una palabra en el diccionario para describir la capacidad de volverse más fuerte ante cada adversidad. Va un poquito más allá de la resiliencia porque habla de la voluntad o deseo de exponerse a dificultades (o entornos variables) para salir mejorado; y lo explica para todos los aspectos de la vida.

  3. Alfa23, tengo que decir que nunca vi los Caballeros del Zodíaco! Pero si es la misma idea, me gusta! 😛

    Paula, vos sabés que recomendándome un libro (y encima con esta idea) estás entrando directamente en mi lista de gente que quiero? 😛 Gracias, ya lo estoy mirando en Amazon! Voy a ver qué onda!

    Saludos! (y perdón por la demora en la respuesta, a los dos)

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