Las características de algunos grandes ídolos populares (ejemplo: Lionel Messi) hacen que a veces creamos que para alcanzar la grandeza es necesario sí o sí tener algun talento innato. Y algunos de los otros «ídolos populares» nos hacen creer que cualquier idiota consigue el éxito, que es sólo es cuestión de lotería. Y creo que ninguna de las dos ideas es cierta.

No siempre es el talento innato lo que te hace tener éxito o alcanzar la grandeza ni son siempre los genios tocados por una varita mágica los que destacan. Pero tampoco la vida va por ahí buscando premiar a la primer larva que encuentre vagueando todo el día en su casa. Hay un término medio entre lo «imposible» de ser un genio y lo «demasiado posible» de que el éxito en la vida (cualquiera sea su concepción) es para todos.

En la mayoría de los casos el éxito, la grandeza, el alcanzar lo que uno se propone, depende de la cantidad de horas de trabajo y de práctica que uno invierta en mejorarse al respecto. Dicen que «La práctica hace al maestro», y creo que hay mucho de cierto en eso.

Esta infografía que me pasó Pancheu pone como ejemplo a The Beatles y Bill Gates para ver eso de que la práctica hace al maestro y de paso repasar algunas ideas interesantes sobre la práctica. Un ejemplo interesante: A los Beatles la primer explosión de éxito les llegó recién después de dar unos 1200 shows. Hasta ese momento, en más de un viaje a Hamburgo tocaron durante 4 meses, todas las noches, 5 horas por noche. No fue casualidad.

La Practica hace al maestro