Hace ya unos varios años que, después de haber sido casi fan en su momento (la adolescencia que tanto nos ha hecho), decido no ver películas de terror. No por miedo puntual durante la película (porque convengamos que son tan iguales entre sí como las comedias románticas), sino por haber notado que la gran mayoría de mis miedos en la vida real salían de ahí.

No habría motivo sino para tenerle miedo a una niñita morocha en camisón algo despeinada, a un muñeco algo lastimado vestido de enterito, o a un payaso un toque malpintado.

No hubiera tenido motivos, en su momento, para chequear antes de dormir que no haya nadie adentro del armario, atrás de la cortina de la ducha, abajo de la cama, o alguna frase malévola escrita en el techo. Y menos para pensar que la sombra de los árboles a través de la ventana significaban algún tipo de peligro.

En su momento pensé que por ahí eso que estaba haciendo al mirar películas de terror era investigación preliminar, para cuando el verdadero terror venga. Pero en mis 24 años de vida todavía no me pasó ni una vez que me haya servido tenerle miedo a un muñeco de plástico. Y me pasó varias que ese miedo me haya dejado insomne por un buen par de horas.

Así que en su momento decidí no mirar más películas de terror, y tratar de «sobrevivir» al mundo solo con uno de mis pocos miedos naturales: el Dentista. 😛

Scary Movie

Del video no digo nada porque está en español y se explica solo. Pero lo vi en Like Cool.