Ya habíamos visto al pianista de Chatroulette, que iba improvisando canciones según el contacto que le aparecía al azar. Nos había parecido muy copado, novedoso y buena onda. Bien.

Bueno, ahora el tipo hizo lo mismo pero en un recital en vivo, frente a 2000 personas que jugaban con él. Imagino que debe haber sido sólo una parte especial del show (2 horas así se puede tornar un toque denso).

Me sigue pareciendo muy buena onda, y hasta casi que me emocionó un toque cuando el chabón de la cámara (en éste caso fueron todos hombres) responde con algún gesto y la gente grita. Muy copado.