Así parece. Los vampiros están de moda, resulta. Y no cualquier vampiro… tiene que ser un vampiro sexy (algo que hasta hace unos años, mirando a Drácula, nos parecía impensable).

A mi con éste tema me dió la sensación de que me perdí un momento clave en el desarrollo de las cosas. Por ahí estaba en el baño justo, o no sé, durmiendo, y me pasó de largo. Pero volví de ese trance y me encontré con ésto de los vampiros, con Zulma Lobato, Ricardo Fort, y todo eso.

No sé si será que voy muy seguido al baño, que me los pierdo todos. O si la movida pasa por algún lado que desconozco.

Igual, como diría una vaca que no se quiso subir al zamba de la 2 en Santa Teresita: a veces es sano no estar en la movida.