Iba a decir que andaba corto de tiempo pero que, así y todo, no quería dejar de publicar «un post en San Francisco». Y poner la foto de arriba, que saqué de una calle posta de San Francisco.

Sí, es malo. Muy malo. Pero rendidor. Como el jugo Mocoretá ponele.

Pero bueno, la posta es que desde hace un rato ya estoy en casa. Y tengo pruebas:

Y la verdad que a pesar de que el que hice es literalmente el mejor viaje que hice en mi corta pero abundante vida, ya se extrañaba un poco estar en casa.

Ahora tengo hambre de almuerzo desde las 6 de la tarde, y estoy convencido de que es Miércoles, así que no me pidan que cabecee. Pero desde mañana prometo ponerme al día con el mundo y hablar un toque del viaje acá (el que no le interesa el tema, ya está avisado, es unos días de excitación nomás! 😛 ).

Como vi que algunos están pendientes, y demás, quería dar una señal de vida hoy. Acá estoy, llegué bien, y el viaje estuvo bárbaro.

Gracias de paso y de nuevo, por estar pendientes, por armar el viaje conmigo recomendando lugares, por seguir entrando y comentando en éste tiempito, y por ponerle onda a la cuestión, como siempre.

Nunca me copó como queda en los blogs ese tono de agradecimiento tipo Radio Disney, pero la verdad que es así. Desde antes del viaje, e incluso mientras no estuve, hubo mucha buena onda, y eso no pasa en todos lados. Así que gracias en serio.

Desde mañana hablamos del viaje, ¡que tengo material para rato!. Mientras tanto duermo y relajo en la sweet y recontramil hot Buenos Aires. 🙂