Este post no te importa.

Ayer a la mañana vino el plomero/gasista a arreglar la estufa que tenemos en el pasillo de las habitaciones. O sea que me apagaron en mitad de mi sueño la estufa con la que yo dormía como si estuviera en Hawaii. O sea que me desperté como si hubiera dormido en musculosa en una plaza de Oimiakón.

O sea que me desperté con una tos violenta y fiebre. O sea que mejor quedarme en la cama. Y (corto el invicto de «o seas») yo soy un tipo bastante inquieto, así que acostado en la cama y tapado con el edredón hasta la pera me puse a pasar el tiempo como podía.

Primero actualicé el iPhone al nuevo (y todavía piratón) SO 3.o. La mufé y me quedó sólo en llamada de emergencia, así que lo volví a la «normalidad» (y, para el que sepa, tengo el dedito mocho de haberlo entrado tantas veces en modo DFU).

Después me vi «Because I said so» sólo porque estaba Mandy Moore, que me cabe. Hombres del mundo: encarecidamente pido que no la vean. Esa y «Simplemente no te quiere» son las películas más de mina histérica e insoportable que vi en toda mi vida.

Después el pintor me encerró con la escalera en mi pieza mientras me hacía pis y lo twitteaba, pero eso al margen.

Una vez que liberé la vejiga con éxito procedí a verme «Todopoderoso 2» la del «Arca de Noé» con Steve Carrell.

Después de ver varios capítulos de Two and a half men (y de que WB repita  3 veces en dos días el de Friends que juegan futbol americano) WB puso «The Wedding Date» y al ratito de ver que no tenía nada de parecido a Los Rompebodas, o alguna película de casamientos divertida, decidí que ya era mucho para mi, así que acá estoy.

Es loco que seguro más de uno esperaba que yo llegue a algún tipo de puerto seguro, pero no. Hasta acá llegué.