O «un mundo ideal», diría Aladdin. Para el caso es casi lo mismo.

Hoy en lo de Fabio leo un relato que la semana pasada mi mamá me citaba de la tele. Lo había dicho José Pablo Feinmann en el programa de Pettinato (que la única vez que lo vi 10 minutos éste año, me dio vergüenza ajena él como conductor).

Pero en realidad el autor del mini relato llamado «Un mundo feliz» es el «Capitán Burton«, y el relato (de nuevo sin ser citado), en realidad salió de un blog.

Un mundo feliz, decía lo siguiente…

Diciembre 2012.
Luego de estar unos años afuera, vuelvo para pasar las fiestas en familia.
El taxista que me trae del aeropuerto me habla de la última novela de Aira. Cansado, apenas escucho lo que me dice. Miro, soñoliento, la ventana. Las plazas están repletas de personas leyendo. Puedo ver en los bares libros sobre todas las mesas, y basta que avancemos unas cuadras para que la vidriera de alguna librería aparezca frente a nosotros.
Me incorporo, bajo la ventanilla para que el aire fresco termine de despertarme.
Al detenernos en un semáforo una señora que cruza la calle, llevando las bolsas del supermercado, le dice a su amiga: «No, no… en Cortázar la fuerza de la lectura es centrípeta, mientras que en Borges es una lectura centrífuga que te impulsa hacia un saber enciclopédico».
No logro entender lo que sucede. Donde mire hay alguien con un libro en la mano.
Me bajo del taxi. En la puerta de casa me están esperando. Antes de soltar las valijas pregunto qué es lo que está pasando.
-Ah… claro, no sabés nada. Fue hace 6 meses… murió Tinelli.