…una interminable repetición de tendidas de cama, lavadas de dientes, baños matutinos, echadas de gasolina, mentadas de madre en la cola, almuerzos apurados, compras en el automercado, idas al banco, reuniones de trabajo, saludos a vigilantes y volteo de ojos con los vecinos en el ascensor…

Intercaladas en el interim están los momentos bonitos que hacen que todo valga la pena, un beso de tu pareja, un chiste de un amigo, una felicitación de tu jefe, un juego ganado por tu equipo favorito, una cena sabrosa, una buena película y la risa de tu hija recién nacida

Es una lástima que suelan haber más cosas del primer grupo que del segundo, pero así es la vida.

Lo vi en «el lado frío de la almohada«.