Cualquiera que mire series en Sony, FX, o demás canales pasadas las 12 de la noche se encuentra con las típicas publicidades hinchapelotas del tipo (leer como locutor de radio leyendo los términos y condiciones: ) Belen Francese en bolas diciendo que te puede dejar bien sonriente si gastas no se cuanta plata en mensajitos, que se repiten cada dos por tres, incluso sin nada en el medio (osea: al final de la publi arranca la misma publi con la misma Belen Francese en las mismas bolas diciendo lo mismo), o con publicidades de las del «Slender Shaper» (que la vi tantas veces que entendí cómo se decía y escribía), y demás del «llame ya».

«Modele su figura con tan sólo 20 minutos al día de clavarse ésta feta de salame en un rollo«, y demás argumentos, maquinarias, aparatos tembladores, pastillas, suelas de zapatillas y demás. Todo para bajar algunas cosas y levantar otras.

Yo propongo una nueva. Traído directamente desde un local en Santa Fé y no me acuerdo cuál calle, en pleno centro de Buenos Aires, y fotografiado por el celular de mi señora mamá que andaba pasando por la vidriera: el nuevo elevador de glúteos.

No hacés nada de esfuerzo, te calzás éste par de glúteos duritos, levantaditos y firmes, y a otra cosa mariposa. Y estoy seguro que $75 no son nada comparado a lo que te cobra nuestro amigo Jorge Hané por su seguramente efectivisimo Reduce Fat-Fast!

Elevador de gluteos