La publicidad de Coca-Cola de arriba es vieja, sí. Si no me acuerdo mal, es de después de quedarnos afuera (Argentina) del último mundial (2006).

Siempre con publicidades como éstas (incluído el «Qué linda, pero qué linda es la selección» del final) tengo sentimientos encontrados cuando aparece el logo de una marca como Coca-Cola al final

Porque primero tengo una publicidad que saca el lado más nacionalista, más «patriota» (siempre hablando de superficialmente patriota… es futbol), más argentino, y después aparece el logo de Coca-Cola, que tiene menos de argentina que yo de «flogger«. Y no lo digo de anti-imperialista eh, sino por algo un poco menos profundo…

Porque vamos, yo quiero a Coca-Cola, y mucho, pero «a todos les debe decir lo mismo».

Es como una minita que le tira onda a todo el grupo de amigos. Te sentís halagado porque te tire onda, pero si le tira onda a todos, cada palabra que dice te suena falsa, o pensás que seguro se armó un speach para cada uno y lo único que está haciendo es repetir cosas que en realidad no siente.

Y ese recelo se desarrolla más todavía cuando ves fotos del mundo con las mismas publicidades (o muy parecidas) pero con diferente idioma. Subiendo un poco por el continente, la selección linda ya no es la argentina, sino más bien la colombiana.

La misma marca tirándole onda a todos los amigos del grupo. Y pongo de ejemplo a Coca-Cola porque justo ésta publicidad me hizo acordar el sentimiento, pero es en general lo que digo.

A mí me da cosa, qué se yo.