Abri la boquita
 
Hoy tocaba de nuevo ir al dentista. Una nueva oportunidad para que la doc mantenga su fama de buena dentista y mi cariño hacía ella, o que tire todo lo construído en éstos 4 turnos por la borda.
 
Hoy tocaba hacer no una carie, no una limpieza, ni un conducto… sino, DOS CONDUCTOS. Uno al lado del otro. Un desafío complicado, pensé, pero no podía ser para tanto. O sí.
 
Con el sol del mediodía en la nuca me tomé el 47, directo a Chacarita, donde la doc me esperaba con los brazos abiertos, torno en mano y barbijo puesto. Entré y tomé mi posición de victima (sentado en el sillón ese copado). Hablando del sillón, quiero uno así para el living de mi casa, que se pueda inclinar con un controlcito, todo… se lo dije, y me dijo que éste no es nada, que hay algunos que te hacen masajes y todo!
 
Volviendo al asunto, mientras la luz blanca de los tubos esos que no sé bien como se llaman alumbraba el ambiente, el ventilador en mínimo movía el aire (creo que está prendido nada más para que uno cuando mira para arriba tenga algo con qué distraerse), y había un "silencio de hospital" (yo pondría una musiquita de fondo te digo. Algo relajante aunque sea), la doc me inyectaba la anestecia y miraba a mi muela con ganas.
 
Pinchó, sacó, puso, sopleteó con el cosito ese de aire que tiene, le dio con el torno, metió unos cositos que dice que te limpian los conductos, me hizo escupir un par de veces, siguió dandole con todo y, sin hacerme doler casi en ningún momento, terminó con su trabajo. Yo feliz, ella por lo que parecía también.
 
Ahora llegué a mi casa y me esperaba tremendo churrasco con ensalada. Con la boca boba como la tenía se me complicó muchisimo comer, después (cuando se fue pasando la anestecia) de a poco empezó a molestar un poco (me había dicho que iba a pasar, que tome el bendito y nunca tan bien ponderado Ibupirac) así que me dormí una siesta mirando los Simpson en la computadora. Me desperté y sigo teniendo una sensación como si hubiera arrastrado un camión con una soga atada a mi muela (atención con el link de la vieja de los 72 años!).
 
Y encima tengo un amigo contandome que está comiendo un alfajor Oreo Triple… creo que el ángulo de apertura de mi boca en éste momento no da ni para que me coma un alfajorcito de maicena.
 
Que los parió…