Tenía miedo de ponerle de título al post «Una historia de amor y leche«, porque siempre hay algún malpensado lujurioso que deriva todo para aquel lado. Pero es una historia de amor entre leches. Una historia de amor lactosa. Una historia de amor.

Una lactosa historia de amorMe pareció muy loco ver cómo uno con solo reconocer (o encontrarle la vuelta al hecho de reconocer) algunos rasgos de un personaje en ALGO, sea lo que sea ese algo, se puede terminar conectando emocionalmente con la historia de ese algo.

Porque ni siquiera están muy forzados los envases. Mínimos rasgos tienen, y ya la mente los identifica como personajes que viven, que se enamoran, que son felices, que sienten, que sufren, todo… Me asombró verme (aunque sea por unos segundos) emocionado con la historia. Primero alegre porque «estén juntos», después triste porque «se separen»… muy loco.

Una lactosa historia de amorComo bien indica el mismo video antes de terminar, esta pieza (que se llama «A love story… in milk«) es parte de una «campaña de concientización» de la organización inglesa «Friends of the Earth«, que busca (según ellos mismos dicen) «Mejorar la vida de la gente inspirando soluciones a los problemas ambientales«.

Por si no se entiende, el video al final dice algo así como que «Si te gustaría ver un final más feliz, decile al gobierno que querés menos basura y más reciclaje«. Simple, pero emotivo y a su manera contundente. 🙂

Yo lo vi en Like Cool.