A veces pareciera que hoy todo es cuestión de imagen. Un político antes de caminar la calle contrata un asesor de imagen o un publicista. Una empresa antes de buscar escuchar a sus clientes contrata un «experto en Social Media». A nadie le basta sólo con ser bueno si no se publicita como se debe.

Y eso es lo que entendió clarito nuestro amigo Harvey. En una veterinaria en donde todos son iguales, hay que saber diferenciarse, y que mejor manera de hacerlo que con… una buena publicidad animada. Eso hizo ThinkBox para publicitar las publicidades en TV (!).

Todo ésto, al margen, me refuerza la idea de que quiero un perro. Pero mi cerebro no aguanta la idea de que Truman, desde algún lugar de la estratósfera, me vea jugando con el nuevo y sienta que lo reemplacé. Un dilema canino inútil y bastante pavote, pero dilema al fin. 😛