Hace un tiempo leía que las consultoras que hacen las encuestas saben cómo hacer las preguntas para sacar, según su orientación política o sus conveniencias, las respuestas que quieren de la gente, incluso sin «truchar» las respuestas (osea: meterle 5000 votos a un item sin que sean reales).

Yo puedo preguntar por ejemplo: ¿A quién le gusta el perejil? Y como posibles respuestas poner «A MI NI LOCO», «A MI NO», «A MI SI». Entonces tendría un 30% de «A MI NI LOCO», un 40% de «A MI NO», y un 30% de «A MI SI». Entonces puedo decir que «Sólo un 30% dijo que ni loco le gusta el perejil«, cuando en realidad hay un 70% que dijo que no le gusta.

Bueno, ahora cambiá perejiles por presidentes, gobernadores (hasta acá no hay mucho cambio que hacer), medidas económicas, o taxistas, y tenés una posible y sutil formación de opinión a partir de una encuesta.

Bueno, dejando la parte seria: definitivamente la gente de «Amanda O» (serie o mini serie, no sé, de la que no hablo porque no vi) no sabe hacer las preguntas. O sabe y hay respuestas que no da que aparezcan.

Porque tengo un extenso grupo de amigos que, después de ver a Natalia Oreiro en los Martin Fierro, está dispuesto a marcar y subrayar el ausente item «Otros» en la siguiente encuesta: