Incluso para el tipo de gente que vive constantemente de rumores hirientes y de hacer públicas intimidades humillantes, lo de la Revista Paparazzi que acabo de ver en una publicidad de TV sobrepasa todo lo sorete que puede ser un titular de revista.

En general todo el asunto del problema matrimonial del Cholo Simeone me pareció una basureada desde todos lados. Por más gracioso que pueda sonar tirarle salvavidas en un Boca-River (el amante de la esposa es bañero), no me gustaría ni un poco ponerme en los pantalones de Simeone, ni siquiera habiendo ya pasado lo de la traición. No habría manera de «tomarlo bien», o «no darle bola». No habría manera de no querer matar a todo el mundo.

Además, publicarlo en la tapa de todos los diarios y revistas tampoco me parece muy buena gente, pero lamentablemente parece ser a lo que nos quieren acostumbrar.

Ahora, publicar la foto del amante en cuero con la esposa en bikini y decir «¡ULTIMO EN TODO!» (como decía en la tele) o «¡Qué semanita, Cholo!» (como dice abajo en la tapa), haciendolo bosta no sólo por su situación sentimental y de pareja, sino también por su situación laboral, ya sobrepasa todo lo que conozco como «hacer leña del arbol caído», lo que conozco como «no tener ni un mínimo de moral», y lo que conozco como «pasarse de sorete».

Incluso si fuera un titular de la Revista Barcelona (revista sarcástica y de humor negro si las hay) me sacaría seguro una sonrisa mínima (sabiendo que no es un titular real, sino en chiste), pero acompañada de un sentido de rechazo, de decir «se fueron al sorete».

Me da bronca ésta gente, loco. Se tendría que poder denunciar de alguna manera que realmente frene (no con una multa pedorra que fija que le cobran una vez que ya le arruinaron la vida al tipo).

Y me da bronca que haya tanta gente que le compre la revista, seguro. Pero bue… lamentablemente cuando decimos que hay gente para todo, quiere decir que para ésto también…