El miércoles siempre sufrió la misma discriminación que el color negro. Creemos que todo lo negro es “malo”. Un “día negro”, un “pasado oscuro”, “el cine negro”, o Pelé, que es claramente peor que el Diego.

Y sí, a los miércoles les pasa lo mismo. Le decimos “día de miércoles” a ese día en que te pasaron todas malas. Que a Racing le afanaron otro refuerzo, que llovió, pisaste la baldoza floja, llegaste tarde al laburo y para colmo de males, cierra el mes y te tenés que quedar a hacer horas extras. Esa idea le tenemos al “día de miércoles”. No importa si cayó jueves, o viernes, es un “día de miércoles”.

Lo mismo con un “programa de miércoles”, un “país de miércoles”, un “presidente de miércoles”, o hasta el discriminado por partida doble, el “negro de miércoles”.

Pero así como el negro tienen a su Fontanarrosa, los miércoles tienen al DÍA miércoles, que viene a cambiar la historia. Viene a dejar de ser “el del medio” para empezar a ser una buena puesta a punto de los motores apuntando al fin de semana.

Volvamos a los miércoles de sol, a aquellos miércoles en que el cine costaba $3,50. Como diría Lays, “hoy puede ser un gran día“. Pongamoslé onda y cambiemos la historia empezando hoy, UN NEGRO DÍA DE MIÉRCOLES.