«Somos lo que hacemos repetidamente. La excelencia, entonces, no es un acto sino un hábito»

Aristóteles

Dando vueltas por internet entre frases por el estilo leía ésta y me daba cuenta entonces por qué nos cuesta tanto (individualmente y como país) tener resultados excelentes.

Porque se me ocurre recordar que excelencia no es sólo hacer las cosas bien, sino hacerlas de la mejor manera posible.

Osea que primero habría que diferenciar lo bueno de lo malo, y elegir lo bueno. No sólo es «no hacer lo malo», sino «hacer lo bueno». Y ahí hacer una nueva separación entre lo bueno y lo mejor, y elegir lo mejor. Osea que no sólo hacer «lo bueno» o «lo que zafa», sino «lo mejor». Y eso en cada cosa. Repetidamente.

Osea que ser ventajistas o hacer las cosas bien (ni siquiera «lo mejor» sino «lo bueno») sólo cuando nos ven, no nos va a llevar ser un gran país. Ni siquiera grandes personas. Y eso es lo que solemos elegir a diario.

Me hace acordar un poco a la frase de Pedro Fuentes que cité hace mucho…

«Lo que desees para el futuro trabajalo hoy, y mañana disfrutarás lo que hiciste o lamentarás lo que no hiciste»

Y me le atrevo a agregarle que (a menos que te conformes con lo tibio) también «lamentarás lo que hiciste sólo bien, o a media máquina«.

Uno no viene seteado así, porque creció en una sociedad que hace todo lo contrario, por ende es lo que cuesta más.

Pero ahí está, cada uno trabaja o deja de trabajar hoy lo que le parece, y en el futuro va a disfrutar o lamentar eso.

A mí me pareció una buena llamada de atención…